«El niño fue un fenómeno. Sin duda salvó a su madre de algo peor»

Los policías destacan la madurez de un crío de 6 años que llamó al 092 porque estaban «matando» a su madre


a coruña / la voz

Los agentes que en la madrugada del lunes acudieron a un domicilio del barrio coruñés de Labañou para rescatar a una mujer de las amenazas y golpes de su exmarido se encontraron en una de las habitaciones a un niño de 6 años dándole el biberón a su hermano de apenas unos meses. Esos mismos policías, según comentaron a sus compañeros, «se comerían al crío a besos». Quedaron impresionados, dice el inspector Antonio López Ares, un mando con 37 años de experiencia y que hasta ahora «no había visto tal cosa». Porque el pequeño demostró «una madurez más propia de un adulto». Cuenta, por boca de los funcionarios que acudieron a la llamada, que «el niño fue un fenómeno. Sin duda salvó a su madre de algo peor».

«Están matando a mi mamá». Estas fueron las palabras empleadas por el menor cuando llamó al 092. Las destaca el inspector de la Policía Local de A Coruña José Manuel Rico. Dice que esa petición de auxilio quedará grabada para siempre en el cuartel. No ya por la edad del niño, sino por «su madurez y por tener esa valentía, que no se tiene con 6 años, para descolgar el teléfono y pedir ayuda cuando ve a su padre agrediendo a su madre», sostiene el inspector Antonio López Ares.

Todo sucedió sobre las cinco de la madrugada del lunes. En el piso se encontraba el niño junto a su hermano de pocos meses y su madre. Vivían solos, pues sobre el padre pesaba una orden de alejamiento. No podía acercarse a ese domicilio a menos de 500 metros, al haberle sido prohibido por el Juzgado de Violencia contra la Mujer de A Coruña por un episodio de malos tratos contra su exmujer. Pero se presentó. Abrió la puerta de la vivienda porque todavía conservaba las llaves y ya dentro comenzó a amenazarlos a todos de muerte. A gritos, le dijo a su exmujer que la mataría. A ella y a los pequeños. La agarró fuerte y, según el atestado de la Policía Local, la golpeó. El niño de 6 años se encontraba en su habitación y lo despertó el altercado. Salió y en el salón vio cómo su padre maltrataba a su madre. Corrió a buscar el teléfono y marcó el 092. Fue cuando dijo eso de «están matando a mi mamá».

Recuerda el inspector Antonio López que el agente de la centralita sabía que estaba hablando con un niño, pero no se imaginaba que era de tan corta edad «por su seguridad y desparpajo». Le preguntaron la dirección y lo tranquilizaron. Le dijeron que en menos de un minuto iban a llegar a casa dos patrullas.

Y así fue. Los agentes accedieron al inmueble y se encontraron a la mujer con un gran hematoma en el rostro. Llorando. Y al hombre sentado en el sofá del salón como si no hubiese pasado nada. Lo engrilletaron y lo metieron en el coche patrulla para conducirlo al cuartel de la Policía Nacional en Lonzas, donde pasó lo que quedaba de noche y al día siguiente fue puesto a disposición judicial. El juez lo envió a prisión comunicada y sin fianza.

Mientras la policía se llevaba de la casa al supuesto maltratador, su hijo de 6 años trataba de calmar a su hermano pequeño, que también había despertado con los gritos. Para entretenerlo, le dio un biberón. Así se lo habían encontrado los agentes, en la habitación cuidando al bebé mientras la madre contaba a los policías lo que había ocurrido.

Como la mujer tenía que ser trasladada al hospital, el 092 se puso en contacto con los abuelos maternos para que se hicieran cargo de los pequeños.

Es la primera vez en A Coruña que un niño de tan corta edad salva la vida a su madre alertando a la policía. En el cuartel no recuerdan casos similares. Recalcan, eso sí, del elevado número de casos de malos tratos que atienden. «Todos los días tenemos que ir a un domicilio», dicen.

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