Los concellos activan sus protocolos para cobijar a los sintecho por el frío

Ofrecen desde alojamiento en albergues a bebidas calientes y ropa de abrigo


Redacción / La Voz

Las bajas temperaturas de estos días provocan que los concellos activen sus protocolos para que las personas que duermen a la intemperie tengan un techo los días más fríos del año. Las posibilidades que ofrecen los servicios sociales y organizaciones benéficas son variadas y van desde ofrecer alojamiento durante varios días en albergues hasta recorrer las calles con bebidas calientes y mantas o sacos.

Es el caso, por ejemplo, de la Cruz Roja en Ourense, donde funciona el servicio Senteito. Los voluntarios recorren las calles de la ciudad durante todo el año, pero aumentan las salidas cuando hay olas de frío o de calor. Se les informa a los sintecho de los recursos de que disponen, como el comedor social o el albergue, pero también se les ofrecen bebidas calientes y galletas, además de un lote con un saco térmico, una esterilla, calcetines, gorro y guantes, entre otros artículos. Por su parte, el Concello de Ourense hace más de un mes que ha puesto en marcha el programa especial de invierno. El albergue municipal tiene el horario de apertura ampliado para ofrecer cobijo también durante las tardes.

En Lugo, cada vez que se produce un descenso acusado de temperaturas, el Concello activa el protocolo por el que la Policía Local debe derivar a todas las personas que se encuentren durmiendo al Fogar do Transeúnte, donde se les da comida, aseo y una cama para dormir durante un máximo de tres días. En el caso de que este albergue se llene, el Concello deriva a las personas a un hostal de la ciudad. Además, un informe de la trabajadora social del Concello permite ampliar la estancia en el albergue hasta un mes. Asimismo, tanto la Cruz Roja como la Asociación Lucense de Saúde Mental desarrollan programas de atención a personas sin hogar.

En A Coruña, la campaña contra el frío comenzó el pasado viernes, coincidiendo con la noche de Reyes. Tres grupos del colectivo Boanoite recorrieron la ciudad distribuyendo ropa de abrigo. Los guantes, gorros, calcetines y sacos de dormir iban envueltos como regalo de Reyes. Una de las novedades de este invierno en A Coruña es el funcionamiento del centro de baja exigencia abierto por el Ayuntamiento en el barrio de Monte Alto, al que acuden diariamente 13 personas, la capacidad completa del edificio. Otra opción es el albergue Padre Rubinos, con capacidad para 47 hombres y 11 mujeres, además de 18 plazas del espacio denominado calor café.

En Vilagarcía, el Concello, Cáritas, la Cruz Roja y los cuerpos de seguridad se reunieron el martes para articular el plan del frío. Acordaron, entre otras cosas, elaborar un catálogo de recursos municipales para saber qué alternativas se les puede ofrecer a los indigentes. Además, hace semanas que Cáritas reparte en su comedor social mantas y ropas de abrigo.

Y en A Estrada, Cáritas cuenta con un programa de ayuda a transeúntes que garantiza el alojamiento durante una noche en una pensión del municipio y un billete de autobús para el lugar hacia el que se dirijan. Este programa está vigente durante todo el año.

Con información de F. Ulloa, J. Varela, Rodri García, Rocío García y R. Estévez.

La lluvia media que cayó en diciembre fue de 255 litros por metro cuadrado

Diciembre suele ser el mes más lluvioso del año y, en esta ocasión, las precipitaciones llegaron cuando más se necesitaban. Además, por primera vez desde abril, el informe de MeteoGalicia concluye que el pasado mes fue húmedo. Algo que no sucedía en mucho tiempo. Prueba de ello es que se acumularon 255 litros por metro cuadrado de media en toda Galicia. Datos que se superaron ampliamente en zonas del oeste de Galicia, pero también en la comarca de Terra Chá, una de las zonas más castigadas por la sequía, y en A Mariña. Por su parte, el presidente de la Configuración Hidrográfica Miño-Sil, Francisco Marín, reconoció ayer que la situación está mucho mejor que el año pasado, pero la demarcación que gestiona «todavía no está en normalidad». De hecho, explicó que desde el 1 de octubre han caído 360 litros por metro cuadrado, la mitad de lo que se necesita que llueva entre el otoño y el invierno, cuando lo normal es que a estas alturas del año se hubieran registrado ya 470 litros: «Pero también es cierto que el año pasado no se habían acumulado ni siquiera 200 litros por metro cuadrado», dijo. Mañana se reúne el Comité Técnico da Seca, que decidirá si se mantiene o se levanta la alerta por sequía en Galicia.

Los avisos por nieve y grandes olas se mantienen

La de hoy será una nueva jornada de chaparrones, generalizados por la mañana y concentrados en el interior por la tarde

X. F.

El anticiclón de las Azores continúa retirado hacia el sur, permitiendo que las borrascas afecten a la comunidad. Hoy será una nueva jornada de chaparrones generalizados por la mañana. Esta tarde se concentrarán únicamente en el interior. La lluvia caerá además en forma de nieve a partir de los 800 metros. En las montañas de Lugo y Ourense siguen los avisos por espesores de hasta cinco centímetros. La cota irá ascendiendo de forma progresiva durante toda el día hasta los 1.200 metros. El viento también soplará con fuerza en la costa. Se mantienen activas las alertas por fuertes rachas de viento y olas que podrían superar los siete metros de altura.

Mañana, nuevo frente

Mañana cruzará la comunidad un frente atlántico bastante activo. Antes de su llegada tendremos unas horas con nubes y claros. De noche las precipitaciones serán generalizadas y moderadas en el oeste de la comunidad. El sábado, tras el paso del frente, regresan los chubascos. En algunos momentos podrían llegar acompañados de aparato eléctrico. El domingo la atmósfera tenderá a estabilizarse.

La semana que viene los modelos meteorológicos apuntan a una ligera recuperación de las altas presiones. De esta forma, las borrascas se encontrarán con un escudo natural. Como consecuencia, tendrán que tomar rutas alternativas y se alejarán de la comunidad. Aunque esta vez la presencia del anticiclón no garantiza un cielo completamente despejado. Dependiendo de su posición, el tiempo puede ser más o menos seco. La próxima semana su influencia sobre Galicia llega cargada de matices. Para empezar, no tendremos la típica circulación del nordeste. El viento va a soplar del noroeste. Ese aire procedente del norte arrastrará aire frío hasta la comunidad, que ejercerá como motor para la formación de chubascos. A medio plazo no se espera demasiada lluvia frontal, pero sí mucha convectiva. La primera es un tipo de precipitación persistente y la otra intermitente. Los vientos de componente norte también mantendrán las temperaturas a raya. Tanto las mínimas como las máximas registrarán valores propios del invierno.

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