Los radares fijos de Redondela, Fene y O Pino son los que más infracciones detectan en Galicia

Los tres dispositivos acumulan 37.000 denuncias en diez meses por excesos de velocidad


redacción / la voz

El radar fijo que más infracciones de velocidad detecta en Galicia está en el municipio de Redondela, en el kilómetro 146,9 de la carretera N-550. Por los excesos controlados desde este punto de vigilancia, en el que hay un límite de 50 kilómetros por hora, la Dirección General de Tráfico (DGT) tramitó 15.234 denuncias en los primeros diez meses de este año, que supusieron el cobro de 747.621 euros en multas.

Es este el radar fijo más efectivo de toda la red viaria gallega. Se encuentra situado en una carretera convencional, de un carril por cada sentido, y a unos 300 metros de la señal que limita la velocidad a 50. El radar está en una cabina lateral situada en una pequeña curva y justo antes de una intersección y de la entrada en una zona de casas a ambos lados de la carretera, que tiene una elevada intensidad diaria de todo tipo de vehículos.

En Galicia hay 32 radares fijos que están activos y que se van alternando entre los más de sesenta cabinas y pórticos que la DGT tiene en el conjunto de la red viaria gallega. Hasta el 23 de octubre, esos radares tramitaron 137.000 denuncias, que supusieron unos ingresos de casi 6 millones de euros, según la respuesta parlamentaria ofrecida por el Gobierno central al diputado socialista Miguel Ángel Heredia.

También tiene un límite de 50 km/h el radar que figura en segundo lugar en número de denuncias. Se trata del dispositivo de la carretera FE-14, que está situado a la salida del puente ferrolano de As Pías, justo en el comienzo de Fene. En el kilómetro 4,2 se encuentra este radar, que acumula 11.103 denuncias y que es siempre uno de los más activos de Galicia. Vigila la velocidad en una zona urbana, con entorno peatonal y semáforos.

Junto a los dos radares citados, entre los diez con más denuncias de Galicia se encuentran el de la N-547, en el kilómetro 87,4, en O Pino; el de la autovía A-6, en Parga, con límite de 120; el de Vilamartín, en la N-120 a su paso por la provincia de Ourense; el radar de tramo de la AP-9 en Neda, con límite de 90; el de O Marquiño, en la N-634; el de la autovía A-8, en el kilómetro 579,1, en Barreiros; el de la A-6, en Baralla, y el de la AC-11, en la avenida de Alfonso Molina, en los accesos a la ciudad de A Coruña.

El exceso de velocidad es la infracción más frecuente detectada en Galicia y de España y también una de las principales causas de accidentes graves. Los radares fijos se han mostrado eficaces a la hora de reducir la velocidad media en las carreteras. En Galicia, la mayoría de estos dispositivos están situados en autovías y autopistas, pero en los últimos tiempos se están instalando también en vías convencionales, en tramos con alta siniestralidad.

Muere un camionero de 45 años

Mientras, un camionero de 45 años murió este martes en Monforte al quedar aplastado en la cabina de su camión, que se salió de la calzada y volcó tras chocar contra un coche. El conductor del turismo está grave. El accidente ocurrió en la carretera N-120, en el kilómetro 525, en una zona con una suave curva.

Denunciado dos veces en 10 minutos por el mismo radar

Un radar de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil detectó ayer a una furgoneta con exceso de velocidad dos veces en diez minutos. Los hechos ocurrieron en la carretera AC-300, en Brión, en una zona poblada limitada a 50. La furgoneta pasó en un sentido a 91 km/h, y diez minutos después en el otro sentido a 85. El conductor perderá 10 puntos del carné.

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