José Luis Torrado: «He tratado a algunos que no han sabido agradecerlo»

Por las manos del recuperador y preparados físico de Mugardos han pasado cuerpos muy poderosos: desde Juan Gómez, Juanito, a Manuel Fraga


Por las manos de José Luis Torrado (Mugardos, 1935) han pasado cuerpos muy poderosos: desde Juan Gómez, Juanito, a Manuel Fraga. A todos les ayudó. Me recibe en su gimnasio de Pontevedra donde unos amiguetes se están metiendo entre pecho y espalda el capón que él les acaba de asar. Por cierto, como yo no puedo hacerlo, lean las palabras de Torrado con la máxima vehemencia posible. Así las expresó él.

-Usted casi forma parte del escudo de Pontevedra, ¿cómo vino a dar aquí desde Mugardos?

-Antes estuve en Lugo, porque allí destinaron a mi padre, que era contable. A mí me gustaba correr, pero allí no había ni pistas ni ocho cuartos, así que me vine a Pontevedra. Cuando mi padre se quedó paralítico me lo traje para aquí. En 1957 hubo un campeonato de España en A Coruña y en el barrio hicieron una colecta para comprarle una televisión a mi padre. Fui campeón y él me pudo ver. Me hubiera gustado conocer a cada uno de los que puso dinero. Le cogí un gran cariño a esta ciudad.

-Lo que sabe, lo aprendió solo.

-Yo tenía el problema de mi padre, así que cualquier libro que hablara de medicina, lo enganchaba. Y me especialicé en la medicina natural. Como he viajado por todo el mundo, en cada sitio he aprendido algo y me dediqué solo a las roturas de fibras, a las lesiones que afectan a las partes blandas. Y a eso dediqué mi vida.

-¿Qué deportista le ha impresionado?

-Iván Raña. Tengo 82 años y sigo con él. He atendido a deportistas que incluso he librado del quirófano sin cobrarles ni un duro y no he vuelto a saber de ellos. A Iván le enseñé a correr y nunca estuvo más de una semana lesionado. Es una persona extraordinaria.

-Siendo atleta, de joven ligaría bastante.

-Sí, sí. De aquella se pasaba mucha hambre. Me acuerdo que compraba revistas en Suecia, Finlandia y luego vendía aquí las páginas sueltas, ja, ja.

-Usted que utiliza el herbolario, ¿qué piensa cuando ve estas cámaras hiperbáricas para recuperar a los deportistas?

-Es una barbaridad, porque les sacan la presión y les hacen trabajar como si pesaran 20 kilos y pierden la musculatura. Yo no creo en eso. Y le digo más, me pongo a disposición de cualquiera para recuperar una rotura fibrilar en un máximo de ocho días.

-Con hierbas.

-Con hierbas. Son sesenta años haciéndolo. Y nadie me demostró que mienta.

-Y usted, ¿qué tal va de salud?

-Me encuentro estupendamente. Aunque me operaron de varices y quedé mal.

-¿Cuál es la hierba sin la que no puede estar?

-La cola de caballo. La cogía en los ríos. Hoy me las traen.

-¿No hay un poco de fantasía en la naturopatía?

-Yo me he preocupado de un tipo de lesiones concretas: tendinitis, contracturas... Del resto soy un auténtico ignorante.

-¿Cómo era el Fraga paciente?

-Fueron 16 años. Yo le recomendaba hacer unos ejercicios. Para mí era un paciente cojonudo; lo pasábamos muy bien. Y no me dio un duro nunca.

-Y también trató a Rajoy.

-Sí, pero de joven, de un pequeño esguince de cervicales.

-No le gusta eso de «O Bruxo».

-No. Me ha perjudicado muchísimo, porque me han encasillado y yo no rezo ni hago brujerías. Estuve en siete Juegos Olímpicos más de 30 campeonatos del mundo... ¿entiende?

-No será bruxo pero hace buenos conxuros.

-¡Hombre claro! Y cocinero. Mire como se están poniendo estos con el capón. He cocinado en los cinco continentes. En Corea, con la selección de atletismo, vieron como vendían unos perros en un mercado y ya no quisieron comer. Les tuve que hacer yo la comida.

-¿Cuál es su especialidad?

-Los pescados tipo marinero. También es lo que más me gusta comer. Como de todo, pero poco.

-Inés Arrimadas, Cristina Pedroche, Garbiñe Muguruza, ¿A quién le daría un masaje?

-A la última. Tiene los cuádriceps muy grandes, pero los gemelos muy pequeños.

-¿De qué se arrepiente?

-De haber tratado a algunos que no han sabido agradecerlo. Pero también tengo miles de amigos. Mire a estos que han venido a comer. Si esto no es vivir, que venga Dios y lo vea.

-¿De qué equipo es usted?

-Del Madrid. Piense que traté a muchos jugadores. A Camacho, gran tipo. Rajoy me pedía entradas para ver a la selección, yo llamaba a Camacho y le daba un palco.

-Pues podía echarles una mano con Bale.

-Me encantaría, porque es uno de los mejores futbolistas que he visto. Me apuesto la silla eléctrica a que en un mes lo pongo en marcha.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-La amistad. La familia es importante, pero también hay que entregarse a la amistad.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
24 votos
Comentarios

José Luis Torrado: «He tratado a algunos que no han sabido agradecerlo»