Las empresas gallegas ya aplican medidas de ahorro por la falta de agua

Ence, Begano y 85 empresas de Vigo y el Baixo Miño son algunos ejemplos. Galicia vivirá otra semana con escasas precipitaciones


REdacción / La Voz

Llueve en Galicia, pero sobre muy seco. Por eso, aunque con la llegada de las precipitaciones parece que el problema se ha resuelto, no es así. Mucha agua tiene que caer todavía para que la comunidad pueda salir de la alerta por sequía. Y eso no ocurrirá al menos hasta principios de año. La situación es lo suficientemente preocupante como para que las restricciones y medidas de ahorro sobre el consumo de agua ya no se apliquen exclusivamente en las instalaciones y servicios municipales. Algunas industrias ya han comenzado a tomar este tipo de medidas, bien por iniciativa propia o porque así se lo solicitaron las Administraciones competentes.

Ence anunció el pasado lunes que ya había realizado los ajustes necesarios para reducir el consumo de agua de la captación autorizada directamente por Augas de Galicia que tiene en el río Lérez. No se especifica cuánto consume la pastera ubicada en Pontevedra, pero la Xunta indicó hace una semana su intención de que se rebajase a la mitad el caudal que se emplea en la fábrica.

Begano es otra de las industrias que ha comenzado a realizar restricciones en los riegos y baldeos, siguiendo las recomendaciones que la pasada semana realizó el Concello de A Coruña, donde está ubicada la fábrica de Coca-Cola. 

Solo para enfriar el metal

Alcoa explica que es un consumidor menor de agua en su factoría de A Coruña, pero indica que los procesos y los tiempos de producción ya están ajustados para reducir el consumo de agua al máximo y solo se utiliza para enfriar el metal. Mientras que en Alcoa San Cibrao no hay aún problemas con el agua, aunque el embalse está bajo.

Por su parte, el Consorcio de Augas do Louro, en Tui, acordó el martes pasado una serie de medidas urgentes contra la sequía, teniendo en cuenta el objetivo marcado por Augas de Galicia de reducir un 10 % el consumo total en un plazo de diez días. Entre las medidas que la gestora ha decidido aplicar figura la restricción en un 20 % del volumen diario suministrado a 85 empresas de Tui, O Porriño, Mos y Salceda durante diez días. Además, aquellos usuarios que hayan consumido más de dos millones de litros de agua en el 2016 pasarán a pagar la tarifa de usuario no doméstico. De este modo, se pretende fomentar el control detallado de los consumos. 

También a usuarios

El Consorcio de Louro también ha restringido el baldeo y el riego de parcelas y jardines privados a todos los usuarios de los cuatro municipios a los que abastece. El pasado mes de octubre ya había restringido el baldeo y el riego de las zonas públicas y durante este mes ha intensificado las inspecciones para detectar y reparar fugas, para maximizar los recursos hídricos de los que aún dispone. De hecho, con estas iniciativas ya ha conseguido ahorrar cerca de 400.000 litros diarios.

Por su parte, Jealsa Rianxeira subraya que en la filosofía del grupo figura la optimización de todos los recursos, también del agua, y ya se adoptaron en su día medidas.

El Concello de Marín comunica que está atento por si hay que adoptar alguna medida en el puerto. Y en Sanxenxo ya se ha pedido a las empresas que racionalicen el consumo de agua.

Con información de M. Gago, M. Sande, M. Ares, C. Ponce y R. Santamarta.

El pueblo más lluvioso se seca

jorge casanova
Lo nunca visto en el embalse de Oitavén El embalse de Oitavén, en Fornelos de Montes, muestra estos días un triste espectáculo. Son muchos los curiosos que se acercan a ver algo inédito. En Redondela el consumo de agua ha quedado limitado a 200 litros por casa y día

El embalse de Oitavén, en el municipio con más precipitaciones de España, muestra cosas nunca vistas

Cuentan los vecinos del pueblo que el domingo pasado no había sitio para que aparcaran los coches de los curiosos que se asomaron al embalse de Oitavén, uno de los que da de beber a Vigo y su área metropolitana. Pese a que no ha alcanzado todavía sus mínimos históricos, se trata sin duda de un espectáculo. Un triste espectáculo, en realidad. «Me lo dijo mi abuela, que había quedado destapado el puente por el que ella cruzaba hace muchos años. No me lo creía, pero es verdad». Vanessa tiene 29 años y se pasea por lo que normalmente sería el fondo del pantano. Viene del puente medieval por el que cruzaba su abuela y su cara es un poema: «Nunca pensé que llegaríamos a este punto, a esta nada».

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Las empresas gallegas ya aplican medidas de ahorro por la falta de agua