Rajoy, en La Voz: «La democracia ha sabido defenderse de la deslealtad secesionista»

mercedes Lodeiro REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

CESAR QUIAN

«Los días de zozobra y de inquietud ya empiezan a quedar atrás», asegura el presidente del Gobierno sobre el desafío independentista

24 nov 2017 . Actualizado a las 08:17 h.

Cuando el desafío secesionista catalán está entumecido por la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la destitución del Ejecutivo que lideró ese reto al Estado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mostró ayer en La Voz su optimismo por el futuro al decir: «Saldremos más fuertes, más orgullosos de nuestro país, más confiados en nuestras instituciones y más decididos a abordar juntos nuevos retos de futuro reformando todo lo que sea necesario reformar, pero perseverando en los valores esenciales de nuestra convivencia: la democracia, la libertad, los derechos individuales de las personas, el Estado de derecho y el imperio de la ley».

En su discurso en la entrega del 59.º Premio Fernández Latorre a la jurista gallega María Emilia Casas, la primera mujer que presidió el Tribunal Constitucional, Rajoy hizo hincapié en que, ante la afrenta de los independentistas, «la democracia española ha sabido defenderse, y eso es motivo de tranquilidad y de legítima satisfacción». E insistió en que la democracia saldrá fortalecida de la crisis provocada por «la deslealtad de los secesionistas», de la misma forma, dijo, que la economía española es más competitiva y dinámica una vez que ha superado la recesión.

La Constitución, éxito colectivo

En su alocución, el jefe del Gobierno destacó la «decisiva importancia» del Tribunal Constitucional en la consolidación de la democracia durante los 40 años de Constitución. «Ha sido un inmenso éxito colectivo», afirmó, que llevó a una gran estabilidad institucional que, a su vez, propició un enorme desarrollo económico y social. Los magistrados del alto tribunal, aseguró, lo han posibilitado con su papel de «intérpretes y garantes» de la norma fundamental. Citó también el presidente que la Constitución recibió por parte de los independentistas «el más grave ataque en toda su historia». Pero, a su juicio, esos días «de zozobra y de inquietud» ya «empiezan a quedar atrás», gracias a que «las instituciones y el conjunto de la sociedad han sabido hacer frente a un reto de tanta exigencia». Y defendió en ese sentido la decisión de echar mano del artículo 155 de la Constitución, que se está aplicando con normalidad, afirmó, y es un «elemento excepcional, pero legítimo y útil» para preservar la legalidad y la convivencia. Su aplicación, señaló, «ha contribuido a serenar la vida política». Además, insistió en que «las instituciones han respondido con eficacia, entre ellas el Tribunal Constitucional». Por eso, sostuvo, «hoy estamos mejor que hace una semana», lo que constituye «un motivo de tranquilidad para confiar en un país y en sus instituciones, y en la responsabilidad de las personas que están al frente de las mismas». Persistió en el imperio de la ley, pero también deslizó la oportunidad de reformar la Carta Magna para abordar nuevos retos. Eso sí, bajo el paraguas del Estado de derecho.