Roma resolverá «de modo inminente» la situación del convento de Viveiro

Desde el Obispado reconocen que es «un tema antiguo» y esperan esa solución

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L. R.
viveiro / la voz

La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, en Roma, es la que resolverá «de modo inminente» la situación que se vive en el convento de clausura de las religiosas dominicas de Valdeflores, en Viveiro.

Desde el Obispado de Mondoñedo-Ferrol conocen esta situación; ayer reconocían que es «un tema antiguo». El vicario general de la diócesis, Antonio Rodríguez Basanta, explicaba -atendiendo amablemente a esta Redacción- que están ayudando a resolver esta situación interna en el convento: «Pero no depende de nosotros, depende de Roma».

En este sentido, Rodríguez Basanta quiso aclarar tres puntos muy concretos: en primer lugar, «es una cuestión interna del monasterio de Viveiro, de la Orden Dominicana»; «desde el Obispado estamos ayudando a resolverla y pedimos que se respete el ámbito interno», añadía luego; finalmente insistía el vicario general: «La resolución, que ya digo será inminente, llegará de Roma; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica».

En el convento de clausura de las dominicas de Valdeflores hay siete religiosas, la mayoría de avanzada edad. Las diferencias que pueda haber en el grupo -que, de hecho, hay-, la situación interna en el día a día, al parecer, no son algo nuevo. Desde el propio Obispado reconocen que «viene de antiguo». El problema es que se han dejado continuar probablemente demasiado tiempo y Roma debe estudiar la situación detenidamente y resolver en consecuencia y zanjar de este modo la situación.

Ayer fueron numerosas las llamadas recibidas; algunas de estas llamadas han sido para expresar también el apoyo a la religiosa más joven, «que siempre se esmeró en el cuidado y en atenciones a las hermanas más mayores». Otras llamadas fueron para lamentar la propia situación interna del convento.

Conviene, en cualquier caso, una solución rápida. «No mostramos desinterés, al contrario; estamos intentando ayudar a resolver la situación, aunque compete en verdad a Roma, como hemos recalcado», insistían desde el Obispado.

Probablemente, el hecho de que esta situación haya trascendido ahora ayude a resolverla definitivamente de un modo satisfactorio para todos, y la calma y la tranquilidad vuelvan al convento de Valdeflores. Por cierto, pese a estas desavenencias que pueda haber, pese a esta situación, la comunidad de religiosas seguirá preparando y poniendo a la venta sus tradicionales dulces de Navidad, tan apreciados y valorados en Viveiro y en toda la provincia.

Repostería

En el interior del monasterio -que se encuentra emplazado en el valle de Landrove, a la entrada de Viveiro-, no ha tenido repercusión, al menos de momento, a la hora de elaborar los delicados trabajos de repostería por parte de las monjas dominicas desde hace décadas, conocidos y muy demandados (reciben encargos de hecho de toda Galicia).

Además de sus almendrados, son famosos también sus brazos de gitano y sus suspiros, y en estas fechas navideñas preparan igualmente turrones y mazapanes, auténticos, con productos naturales.

No obstante, las cantidades que ofrecerán al público en esta ocasión, como en este último tiempo, serán limitadas, puesto que el número de religiosas que tiene el convento se ha reducido en los últimos años como consecuencia de la falta de vocaciones, por una parte, y, por otra, por la muerte de algunas hermanas de mayor edad.

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