Solo 28 de los 206 delitos de incendio forestal del último año llegaron a juicio

La dificultad para encontrar pruebas hace que muchos fuegos queden sin aclarar

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Redacción / La Voz

Todo queda destruido. No hay huellas, no hay evidencias físicas. Investigar un incendio forestal es de una complejidad enorme. «El fuego destruye cualquier resto de presencia humana y es muy difícil encontrar rastros que permitan identificar al autor de un incendio».

Lo explica un investigador acostumbrado a trabajar en este tipo de siniestros. Siempre se investiga, asegura, y se puede llegar a conocer el origen de un fuego forestal, pero admite que la dificultad está en saber quién prendió la mecha.

Esa dificultad se traduce en los pocos casos que llegan a las instancias judiciales, es decir los delitos que llegan a ser atribuidos a alguien. El año pasado se abrieron 208 investigaciones judiciales por delitos de incendio forestal en Galicia. Solo 28 fueron calificadas por los fiscales y llegaron a juicio, según los datos en materia de medio ambiente que maneja la Fiscalía gallega. El resto de las investigaciones se han quedado en el camino, sin poder determinar quién o quiénes son los autores de los incendios forestales analizados.

Los expertos opinan que en las investigaciones forestales hay que trabajar con gran prudencia, y que en ocasiones se pueden necesitar meses para poder llegar a determinar la causa de un fuego. Se puede llegar al origen, saber cómo se inició, cuál fue el foco. Pero hay que analizar cada incendio paso a paso. Ir hacia atrás.

Esa dificultad la reconoció el martes el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, tras la reunión de coordinación para la respuesta a las víctimas de los incendios a la que asistieron todas las Administraciones públicas de Galicia. Villanueva insiste en la teoría de la intencionalidad en la ola de incendios: «Si ese fin de semana tienes más de 240 incendios que se producen de forma simultánea en las cuatro provincias, evidentemente una mayoría no han sido espontáneos, alguien los prendió para que ardieran». Preguntado por el hecho de que hasta solo se haya detenido a un hombre que asaba chorizos y a una mujer de 73 años, el delegado dijo que «el hecho de que no haya detenidos no significa que no haya culpables». Advirtió que es pronto para saber qué ha pasado: «Estamos en plena investigación y son delitos muy difíciles de investigar». Villanueva dijo que la Guardia Civil y la Policía Nacional están investigando a varias personas que han sido vistas cerca de los focos y que se está tomando declaración a numerosos testigos. Reveló que también se están analizando artefactos que aparecieron en zonas quemadas de las provincias de Ourense y Pontevedra.

Entre esos artefactos se encuentran los restos de una bengala que la Policía Científica de Vigo analiza después de que un vecino la encontrase en su finca quemada, en la zona de Matamá, informa E. V. Pita, de la Redacción de La Voz en Vigo. Los comuneros de Valadares entregaron la bengala a la policía y los expertos consultados señalan que parece un fuego de artificio de los que emplean las embarcaciones de recreo para la señalización marítima. La policía va a comprobar el cartucho usado y, en caso de que determinen que se trata de un artefacto incendiario, se estudiará de modo pormenorizado para saber si se usó en un incendio.

La Policía da por hecho que no se lanzó desde un barco, pero cabe la posibilidad de que alguien la haya comprado en una tienda de suministros navales y haberla utilizado para iniciar un fuego. Su venta está prohibida.

¿Por qué arde Galicia?

Xurxo Melchor
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Ni un solo incendio de la última ola afectó al norte de Lugo, una zona con una pujante economía forestal

¿Por qué arde Galicia? Hay una conjunción de factores. Desde ganaderos en busca de pasto a un uso tradicional del fuego que conlleva quemas incontroladas y hasta que se usen las llamas para resolver rencillas. También hay pirómanos e intereses particulares. Galicia gasta cada año 170 millones de euros en prevenir y apagar incendios. Sin embargo, olas incendiarias como la de los días 14 y 15 de este mes tienen detrás una clara intencionalidad que busca generar miedo. ¿Para qué? Esa pregunta, como otras, aún no tiene una respuesta clara, pero la evidencia es que arde más el monte abandonado que no da dinero y que la tragedia del fuego se ceba con los concellos del interior que son presa de la crisis demográfica y el envejecimiento poblacional.

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Galicia pide al Gobierno que conceda la declaración de zona de emergencia para obtener ayudas del Estado

Galicia pedirá al Gobierno la declaración de Zona afectada gravemente por emergencia de Protección Civil, lo que significa la implicación del Estado en la reparación de los daños. Para concretar las peticiones, el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, convocó el martes en A Coruña a todas las Administraciones de Galicia. Asistieron el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda; la conselleira de Medio Rural, Ánxeles Vázquez, y representantes de las cuatro diputaciones y de los concellos.

El delegado dijo que todos se implicaron para que los afectados puedan cobrar cuanto antes. Rueda pidió al Gobierno «su implicación a fondo, como ha hecho en emergencias de otras zonas de España». La presidenta de la Diputación de Pontevedra, la socialista Carmela Silva, recordó que el Gobierno aprobó ayudas por inundaciones en Andalucía y Valencia a los seis días.

daños provisionales

70 casas y 49 coches

En la primera valoración de daños, que es provisional, se contabilizan 70 viviendas (unas 15 totalmente destruidas), 49 vehículos y 79 instalaciones de todo tipo. El fin de semana de los incendios hubo que evacuar a 2.100 personas y la Guardia Civil y la Policía Nacional hicieron 8.000 auxilios.

habrá nuevo recuento

Más de 35.000 hectáreas

Medio Rural explicó en la reunión que el dato de hectáreas quemadas es provisional ya que se hará un estudio perimetral para tener una cifra exacta del suelo afectado. Los socialistas creen que hay más hectáreas quemadas.

que haya un mando único

Un teléfono para los alcaldes

Carmela Silva asegura que hubo descoordinación, «lo dicen los alcaldes». Y ve necesario un mando único para que «cuando haya una catástrofe los alcaldes puedan tener un teléfono al que dirigirse, y que se fijen estrategias claras de cómo actuar en estos casos». Pidió también un nuevo sistema de alarma porque, dijo, «está claro que el 112 se colapsó».

Madre e hija lloran la pérdida de su casa en Chandebrito

Alejandro Martínez
Madre e hija lloran la pérdida de su casa en Chandebrito «Salimos de casa y a los cinco minutos estaba todo quemado» recuerdan las dos mujeres

«Salimos de casa y a los 5 minutos estaba todo quemado»

Victoria Figueroa y Noemí Fialho, madre e hija, lo perdieron todo en el incendio que asoló Chandebrito. Su casa, ubicada en el barrio de Pracíns, quedó arrasada por las llamas cinco minutos después de que ellas se escaparan corriendo.

Noemí tiene grabados ese momento y la cara desencajada del agente de la policía que las conminaba a marcharse cuanto antes. «Transmitía pánico, desesperación», recuerda.

La alarma empezó a partir de las seis de la tarde. Noemí llevaba todo el día en Gondomar celebrando el cumpleaños de un amigo, pero seguía con preocupación el avance de las llamas. Por eso llamaba constantemente a su madre para saber cómo se encontraba. «No me imaginaba que fuera a llegar hasta mi casa el fuego, porque tenía la finca muy limpia, pero las llamas eran muy grandes y el viento soplaba por todos los lados», recuerda Victoria.

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