La gestión de los incendios en Portugal amenaza al Gobierno socialista

begoña íñiguez LISBOA / CORRESPONSAL

GALICIA

MANUEL DE ALMEIDA | EFE

Tras 106 muertes, la dimisión de la ministra de Administración Interna no aplaca las críticas

19 oct 2017 . Actualizado a las 07:38 h.

El primer ministro portugués, el socialista António Costa, vivió el miércoles una jornada difícil que hizo tambalearse, por primera vez en dos años, a su Gobierno de alianza de izquierdas, apoyado por el Partido Comunista y el Bloco de Esquerda. Las duras amenazas recibidas la noche del pasado martes por el jefe del Estado, el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, se tradujeron en la exigencia de pedir disculpas a los portugueses por el luctuoso balance de 106 muertos por los incendios: 64 en Pedrógão y 42 en los fuegos de los últimos días. Además, lo emplazó a diseñar un nuevo marco político que priorice la urgencia en la concesión de ayudas a los damnificados, pero sobre todo que emprenda un cambio radical en la política forestal de Portugal. Unos mandatos que han puesto bajo las cuerdas al jefe del Ejecutivo luso y a todo su Gobierno.

Tras las exigencias del presidente de la república, que garantizó que haría prevalecer sus poderes constitucionales y lo retiraría del cargo si no cumplía su mandato, António Costa aceptó ayer la dimisión de su ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa, lo que lo obligó a realizar una remodelación ministerial en tiempo récord, a la que se había negado durante meses. El nuevo responsable de la cartera, Eduardo Cabrita, es un hombre de confianza del primer ministro que ejercía las funciones de ministro adjunto, puesto que ocupará Pedro Siza Vieira, tal y como confirmaba a última hora de ayer la página oficial de la Presidencia de la República, tras la reunión entre Rebelo de Sousa y António Costa.

Las disculpa de Costa

El primer ministro portugués se vio obligado a pedir disculpas públicamente en el Parlamento a las víctimas de los incendios y a sus familias, al tiempo que aprobó con sus colaboradores directos un plan urgente de indemnizaciones para los afectados de Pedrógão y para los de los incendios del 15 y el 16 de octubre.

Sin embargo, el Ejecutivo de Costa tiene ante sí el mandato de impulsar una profunda reestructuración de la política forestal en el país con el apoyo de todas las fuerzas políticas parlamentarias. Sobre todo tras quedar en evidencia ante Bruselas por la incompetencia con la que el Gobierno luso ha actuado ante las catástrofes. Los cambios vendrán fundamentalmente en una planificación más exigente y en la dotación de medios para combatir el fuego, que ahora coordina la Autoridad Nacional de Protección Civil. Si bien la principal apuesta de la futura política forestal consistirá en la activación de un programa de prevención más incisivo, con medidas de prevención más eficaces en los bosques, relacionadas con la limpieza y la sustitución de especies forestales diferentes a las actuales grandes masas de eucaliptos. Todo ello favorecido con grandes incentivos fiscales para los propietarios.

La activación de los nuevos planes se tratará en el próximo consejo de ministros convocado para el próximo sábado. Será la antesala de la sesión parlamentaria en la que el Gobierno de Costa se enfrentará a la primera moción de censura, apoyada por el democristiano CDS-PP y por el principal partido de la oposición, el PSD de Passos Coelho.