Los portugueses dicen basta ante una ola de incendios que dejó 38 muertos en tres días

Begoña Íñiguez LISBOA / CORRESPONSAL

GALICIA

PAULO CUNHA | EFE

Critican al Gobierno de António Costa por no haber reaccionado tras la tragedia de Pedrógão

17 oct 2017 . Actualizado a las 08:05 h.

Los más de quinientos incendios forestales que han arrasado al mismo tiempo las regiones del centro y el norte de Portugal, y que llevaron el fuego a las puertas de Galicia han sido la gota que colma el vaso de la paciencia de los portugueses. Las 38 víctimas mortales, junto a los siete desaparecidos, los 63 heridos (16 de ellos graves) y las decenas de localidades desalojadas y destruidas en el día con más fuegos forestales desde que hay registros han hecho revivir la tragedia de Pedrógão Grande, en la que perecieron 64 personas.

Porque cuatro meses después, y pese a un informe pericial que apuntaba con el dedo a la mala gestión política, la descoordinación y la falta de medios sobre el terreno, todo sigue igual. En la calle y en los cafés la gestión de los incendios es el tema recurrente de conversación. En un bar del centro de Lisboa, Luis Marques, uno de los clientes, manifestaba su malestar: «Lo que hay que buscar son soluciones apropiadas a este infierno de los incendios en Portugal, que ningún Gobierno ha solucionado».

El Ejecutivo de coalición de izquierda que encabeza el socialista António Costa está siendo muy criticado por la gestión de los fuegos en este año trágico, en el que se han quemado más de 300.000 hectáreas y han fallecido calcinadas por el fuego un centenar de personas. Los más duros con su gestión son los partidos de oposición de centroderecha, el PSD y el CDS-PP, que piden insistentemente la dimisión de la ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa. Pero ella reiteró ayer que no dimite. «Sería lo más fácil -dijo-, pero ¿ustedes creen que yéndome ahora el problema de los incendios se solucionaría?». A su entender, «Portugal tiene un problema estructural con los incendios».