«Duerme en el coche para no coger enfermedades en la casa okupada»

Tras dos años conviviendo con una familia de okupas, a los vecinos de la calle Agra dos Mallos de A Coruña ya poco les sorprende


A Coruña / La Voz

Tras dos años conviviendo con una familia de okupas, a los vecinos de la calle Agra dos Mallos de A Coruña ya nada, o poco, les sorprende. Una familia formada por un matrimonio de avanzada edad, dos hijos y una hija y su pareja rompieron hace dos veranos el precinto policial de una vieja casa ruinosa donde antaño se asentaba el poblado de A Sardiñeira. Desde entonces, no han dejado de acumular «chatarra y porquería en la entrada», además de que «hacen sus necesidades por todos lados, ya que no tienen baño».

Desde hace una semana, hay a la puerta del inmueble un vehículo ocupado por las noches. «El señor mayor duerme en el coche. Dice que es para no coger ninguna enfermedad dentro de la casa, que es una auténtica pocilga», señala uno de los vecinos. Se trata del último episodio de un caso que continuará de actualidad, pues el Ayuntamiento coruñés ha accedido a reunirse con los residentes afectados para tratar el tema. «Nos ha citado Servicios Sociales el 7 de septiembre. Llevábamos dos años llamando, pero ojalá sea un encuentro útil, aunque sabemos que esto no es Arteixo», afirma el mismo vecino, señalando que el municipio limítrofe está intercediendo en el caso de Meicende destapado esta semana, que terminó en el desalojo voluntario de la casa ocupada.

Hace dos semanas se redujo a la mitad el número de residentes en la vieja vivienda de una planta del Agra dos Mallos. «La mujer del anciano se marchó con una hija que tienen en común, y con su pareja. Según me han dicho, se han ido a un refugio», afirma el vecino. El hombre, tras la marcha de su mujer, «está desesperado» y afirma que «necesita que vuelvan».

El sector inmobiliario gallego reclama contundencia legal contra los okupas

C. Punzón
;
El sector inmobiliario gallego reclama contundencia legal contra los okupas El propietario de la vivienda okupada en Arteixo ha tapiado con cemento la entrada de su vivienda para evitar nuevas incursiones

Exige una ágil respuesta policial ante la llegada de mafias desde otras comunidades

La legislación española no está actualizada ni preparada para hacer frente a la ocupación de viviendas, salvaguardar la integridad de los inmuebles asaltados y proteger los derechos de sus propietarios. Esa es la impresión de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), que el jueves reaccionó al incremento en la ocupación de viviendas que este verano registra Galicia, reclamando una acción más decidida de los partidos políticos para adaptar las leyes a la realidad de la usurpación de inmuebles, y más actuaciones policiales para frenar la proliferación de casos.

La patronal hasta ahora ha eludido manifestarse sobre las ocupaciones en Galicia para evitar generar más inquietud y alarma, pero reseña: «Es una situación que comprobamos que cada vez más amplía su preocupante magnitud». El sector relaciona directamente el crecimiento en el número de viviendas ocupadas con la «legislación obsoleta y que va por detrás de la problemática actual, que ha permitido que actuaciones que eran esporádicas en nuestra comunidad ya no lo sean y el problema se haya agravado».

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
17 votos
Comentarios

«Duerme en el coche para no coger enfermedades en la casa okupada»