El Gobierno estudia colocar «medios físicos» en calles y paseos turísticos

Las medidas serían permanentes y se combinarán con más presencia policial


A Coruña / La Voz

Tras los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils el Gobierno busca «actualizar, reforzar e intensificar» las medidas de seguridad aplicadas al actual nivel 4 de alerta. Para ello, se estudia la posibilidad de dotar de «medios físicos de seguridad» en calles y paseos turísticos o comerciales de las ciudades gallegas. La finalidad sería evitar que se produjesen atropellos intencionados en zonas de grandes aglomeraciones, como ocurrió en Cataluña.

Estas medidas en forma de protecciones estructurales, como podrían ser los bolardos, buscarían perpetuarse en el tiempo y no instalarse «solo en fiestas o momentos puntuales», para poder garantizar la seguridad ciudadana en cualquier época del año.

La Delegación del Gobierno en Galicia ha informado de esta intensificación de la seguridad, que busca también una mayor coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad. Ayer tuvo lugar una reunión en sus dependencias de A Coruña que estuvo presidida por el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva. También asistieron el jefe superior de Policía de Galicia, Manuel Vázquez; el general jefe de la zona 15 de la Guardia Civil, Ángel Alonso; y los subdelegados del Gobierno de las cuatro provincias gallegas, Jorge Atán (A Coruña), Ramón Carballo (Lugo), Roberto Castro (Ourense) y Ana Ortiz (Pontevedra).

El encuentro se celebró siguiendo instrucciones del Ministerio de Interior y de la Mesa del Pacto Antiterrorista tras los atentados en Barcelona y Cambrils con el fin de actualizar la coordinación de los cuerpos y fuerzas de seguridad tras dos años de medidas en todo el país.

Además de estudiar la instalación de elementos físicos en los principales emplazamientos de las ciudades gallegas, también se potenciarán y perfeccionarán los mecanismos de cooperación policial, con refuerzos de controles preventivos, incremento de efectivos y patrullas en las calles, sobre todo en eventos multitudinarios e infraestructuras críticas o de transporte, como los aeropuertos.

En el encuentro se ha destacado, a su vez, la necesidad de una implicación mayor de los servicios de policía local. El objetivo es poder incorporar a los agentes y medios de estos cuerpos de seguridad a las medidas del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista. Para ello, se están celebrando de manera periódica juntas locales de seguridad en las distintas ciudades gallegas. En dichos encuentros se analizan los riesgos de cada urbe. El objetivo de las próximas reuniones será valorar la instalación de medidas pasivas de seguridad.

Villanueva destacó la importancia de la colaboración ciudadana en la lucha antiterrorista durante el encuentro de ayer.

Santiago ya instaló bolardos en varios de los accesos a la plaza del Obradoiro

Hace dos semanas, tras los sucesos de Cataluña, el Gobierno descartó incrementar el nivel de alerta terrorista al entender que no existía una nueva amenaza inminente. Sí se acordó mejorar la seguridad en las ciudades. Santiago fue la primera urbe gallega en tomar medidas, mediante la instalación de bolardos y maceteros en accesos a la plaza del Obradoiro, con numerosos visitantes internacionales durante el verano. Otras poblaciones como O Grove, cerrará los accesos a la Festa do Marisco, que se celebra a principios de octubre, con barreras de hormigón.

No obstante, el encuentro mantenido ayer entre el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, y el presidente de la FEMP, Abel Caballero, sirvió para consensuar entre ambos que no se puede establecer una norma que fije para todos los municipios la colocación de bolardos, maceteros y otros instrumentos de mobiliario urbano que impidan el acceso rodado a zonas peatonales, de paso y concentración de masas.

Los dos representantes políticos coincidieron en señalar que la ubicación de dichos elementos debe ser estudiada en cada ciudad en función de sus tráficos y sobre todo garantizando el acceso de vehículos de atención a emergencias en todo momento.

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Las celebraciones propias de estos meses también han sido controladas con lupa por los cuerpos de seguridad. La Guardia Civil ha extremado el control sobre fuegos artificiales como los de las fiestas pontevedresas de A Peregrina. También en eventos deportivos, como el encuentro del domingo 20 entre el Deportivo y el Real Madrid, la Policía Nacional movilizó varios furgones para bloquear los accesos a las calles que rodean el estadio de Riazor.

Baja criminalidad

El delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, destacó durante la reunión de ayer que Galicia es la cuarta comunidad autónoma con menor tasa de criminalidad, muy por debajo de la media nacional. Los datos del primer semestre cifran 35.883 delitos y faltas en Galicia, lo que supone un mínimo descenso del 0,7 % con respecto al mismo período del pasado año.

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