Seis de cada diez hectáreas quemadas en Galicia este año se localizaron en Ourense

Desde el 1 de enero ardieron en la comunidad 6.000 hectáreas de monte

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redacción / la voz

Seis de cada diez hectáreas quemadas en Galicia en lo que va de año se localizaron en la provincia de Ourense, donde se concentraron además la mayor parte de los incendios más devastadores de la temporada. Según los datos de la Consellería de Medio Rural, entre el 1 de enero y este sábado, 12 de agosto, ardieron en la comunidad 5.779 hectáreas de monte, 3.579 de ellas en la provincia de Ourense. No es todavía un balance completo, puesto que hasta que finaliza la temporada de incendios y se hace el recuento final la consellería solo ofrece datos de aquellos incendios que superan las veinte hectáreas o de aquellos en los que existe riesgo para personas o viviendas. En todo caso, sí son orientativos de los lugares y las fechas en las que se concentran los fuegos.

Hasta el momento fue abril el mes que concentró un mayor número de incendios, y en el que, además, la actividad incendiaria se dispersó más por el territorio gallego. El mes de las aguas mil comenzó este año con fuegos en la provincia de Ourense, registró hacia mediados de mes algunos casos en Lugo, en concreto en Cervantes, para cebarse luego con municipios de A Coruña (San Sadurniño, Negreira, Boiro, As Pontes, Narón, Abegondo, Oza-Cesuras), y volvió en los últimos días a centrarse en Lugo y Ourense.

Mayo y junio fueron relativamente tranquilos en lo que al fuego se refiere, y con el verano volvió a intensificarse la actividad. Durante la primera quincena de agosto ha sido de nuevo Ourense la provincia más castigada. Comenzó el mes con el que hasta ahora es el mayor incendio del año, que calcinó 1.372 hectáreas de terreno en Vilamaior (Verín) y que obligó a activar la situación 2 de alerta, que se decreta cuando el fuego está cerca de viviendas o cuando representa un peligro para la población.

De todos modos, a pesar de la escasez de lluvias de este año, el balance provisional de incendios no es, de momento, especialmente dramático. Aunque todavía queda mucho verano por delante, y en los últimos años el tramo final de la estación concentró un buen volumen de fuegos, las casi 6.000 hectáreas que ardieron hasta el momento están todavía lejos de las 20.890 con las que se cerró el año 2016, e incluso de las 11.929 del 2015. Superan con mucho, eso sí, las 1.991 del 2014, pero este fue un año inusualmente bueno para el monte, en el que apenas hubo incendios.

La cifra está todavía lejos, además, del tope máximo de 15.000 hectáreas quemadas que la Xunta se marcó como objetivo para este año. Este fue el límite que fijó el Pladiga (el plan de incendios) para este ejercicio, un objetivo ambicioso pero por el momento alcanzable.

Durante los últimos días el fuego sigue azotando Galicia. Un incendio en Vilariño de Conso, activo desde hace varias jornadas, arrasaba ya más de cien hectáreas y los servicios contraincendios conseguían estabilizarlo por la tarde. Cea, Vilalba o Pantón fueron algunos de los escenarios obligados a convivir con las llamas durante las últimas horas. También el fuego quemaba a última hora de ayer terreno a escasa distancia del parque natural de las dunas de Corrubedo, en Ribeira.

Un centenar de bomberos españoles lucha contra las llamas en Portugal

El fuego también castiga con dureza a Portugal, que el domingo pedía ayuda a España para combatirlo. Esa ayuda está llegando al país vecino. La Comisión Europea, mediante el mecanismo de protección civil de la Unión Europea, ha contribuido a movilizar 120 bomberos, 27 vehículos y tres aviones españoles para combatir los más de 200 incendios activos en Portugal, según informó ayer el propio Ejecutivo comunitario.

Ya el domingo tres dotaciones del equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid, con quince bomberos, partieron hacia el territorio luso, junto a cuatro sanitarios: un médico, un enfermero y dos técnicos en emergencias del Servicio de Urgencias Médicas de Madrid. Consigo portaban dos autobombas forestales pesadas, vehículos especialmente diseñados para la lucha contra los incendios y también dos vehículos de apoyo logístico y una uvi móvil.

Por otro lado, el domingo se anunciaba el envío de dos módulos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que también ha aportado un vehículo para combatir las llamas, y tres aviones enviados desde España. Es la segunda vez que Portugal activa el mecanismo de protección civil europeo este verano, tras el incendio de junio en el centro del país que provocó más de sesenta víctimas mortales. 

Cuatro pueblos desalojados

Portugal lleva días lidiando con la cifra récord de 268 incendios que contabilizó solo el sábado pasado. El incendio declarado durante la tarde del domingo en la comarca lusa de Vila de Rei obligó a desalojar a los vecinos de cuatro poblaciones, ya que, hasta el momento, las llamas avanzan sin control.

El comandante del cuerpo de bomberos de Vila de Rei, Joao Ferras, dijo ayer a Efe que como medida de prevención a primera hora de la tarde fueron evacuados los habitantes de los pueblos de Penedono, Quinta das Laranjeiras, Fonte Boa y Ribeiros, todos en la comarca de Vila de Rei.

«Todos los vecinos que abandonaron sus hogares fueron realojados en el Centro Geriátrico de Vila de Rei», según explicó Joao Ferras.

El frente de este incendio es de «aproximadamente, un kilómetro» y, según el comandante de los bomberos, el fuerte viento que sopla en la zona dificulta sobremanera las labores de extinción de las llamas.

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La Xunta se persona en las causas contra los incendiarios

Buena parte de los incendios que se producen en Galicia son intencionados, de ahí que la investigación de las fuerzas de seguridad resulte esencial para detener a los pirómanos y frenar la actividad incendiaria. Durante los últimos días ese trabajo se saldaba con varias detenciones. En Ordes era arrestado el supuesto autor de 28 incendios forestales en la provincia de A Coruña. Y el Seprona de Arteixo detenía a dos personas a las que se atribuyen trece incendios forestales. La Xunta anunciaba ayer que se personará en las causas judiciales abiertas contra los tres presuntos incendiarios acusados de prender hasta 41 fuegos en la provincia de A Coruña, concretamente en Mesía, Frades y Coristanco.

En el primero de los casos, el de Mesía y Frades, la personación de la Xunta se ha hecho efectiva ayer lunes, después de que la causa fuese asignada al Juzgado de Instrucción número 1 de Ordes. La Xunta ha recordado que siempre se persona como acusación particular en las causas abiertas contra los incendiarios. En estos procedimientos reclamará los gastos de extinción y los daños medioambientales producidos, además de los posibles daños materiales que haya ocasionado el fuego.

Desde la Consellería de Medio Ambiente alertaban de que una treintena de focos iniciados durante el fin de semana comenzaron de noche, lo que hace pensar en un origen intencionado de las llamas. La Administración pide colaboración ciudadana para identificar a los autores de los fuegos y que sean detenidos.

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