Las dos grandes firmas de autobuses optan al 78 % del plan que cuestionan

Arriva Noroeste y Monbus se interesan por el 92 % del negocio de los nuevos contratos


redacción / la voz

La beligerancia de la patronal con el nuevo plan de transporte contrasta con el interés que han mostrado las dos grandes empresas de autobuses gallegas, Monbus y Arriva Noroeste, por los contratos de la primera fase del nuevo escenario de movilidad. Ambas empresas están integradas en la federación Transgacar, que junto a Anetra y Fegabús lideran el bloque empresarial contra el nuevo plan de la Xunta, que pretenden paralizar para renegociarlo. Por si esta estrategia no tiene éxito, estas dos empresas han decidido mostrar interés en el proceso de adjudicación de las nuevas rutas tras la invitación pública de la Consellería de Infraestruturas.

Así, ambas empresas optarían a 33 contratos, el 78 % del total en esta primera fase, con un volumen de negocio anual de 23 millones de euros (el 92 % de los ingresos estimados por cada año de los dos que durarán estas concesiones). Estos contratos aumentan la cartera de negocio de estas empresas en las zonas que salen al proceso de adjudicación, pues optan a más contratos y a la posibilidad de duplicar su cifra de negocio. Monbus mostró interés en 28 contratos por 20 millones, mientras que Arriva Noroeste lo hizo en 11 contratos con un volumen de negocio de 5,8 millones. Monbus aspira a líneas que explota Arriva (A Coruña-Lugo-A Mariña) y Arriva a algunas que están en poder de Monbus (Lugo-Sarria o Lalín-Monforte-Lugo).

Fuentes de la patronal explican que, pese a su evidente oposición al plan de la Xunta, sus servicios jurídicos les aconsejaron participar en el proceso por si finalmente se mejora un plan que consideran «inviable técnica y económicamente».

En un comunicado, la patronal acusa a la Xunta de tener un interés «en deixar morrer a rede de pequenas e medianas empresas do sector, co obxectivo de favorecer a algunha firma multinacional».

La conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, acusó ayer en Monforte a algunas organizaciones patronales del transporte de trasladar a los trabajadores del sector «mensaxes con falsas certezas, de alternativas inviables e imposibles». Durante una visita al museo del ferrocarril, argumentó que «o conxunto dos galegos, os veciños do rural, os nenos, as administracións públicas... non podemos ser reféns de determinadas empresas de transporte». Vázquez insistió además en que no hay opción al plan que quiere aplicar la Xunta, ni tampoco posibilidad de aplazamiento. Sin él, advierte la conselleira, «a partir de agosto quedaríamos sen transporte en toda a provincia de Ourense, en case todo Lugo e en parte de Pontevedra».

Toma de edificios oficiales y turistas afectados en el cuarto día de paro

La jornada de huelga de ayer reeditó la tónica de las anteriores, con un paro casi total de los autobuses y un cumplimiento de los servicios mínimos de apenas el 21 %. Los sindicatos optaron por llevar su protesta a las oficinas de la Dirección Xeral de Mobilidade en ciudades como Santiago, A Coruña y Pontevedra. En la capital, la ocupación de las dependencias les brindó una breve entrevista con el director xeral de Mobilidade, Ignacio Maestro, en la que les explicó que el plan de transporte es la única alternativa legal y viable a la situación creada con la renuncia a medio millar de líneas.

El paro también afectó a los pasajeros y tripulantes del trasatlántico Oriana, atracado en A Coruña. Los 2.000 cruceristas no pudieron hacer las excursiones previstas. En Pontevedra, hubo un incidente de los piquetes con un autobús de turistas canarios. La policía mandó una patrulla que no tuvo que intervenir.

Con información de Pablo González, Carlos Cortés, Emiliano Mouzo, Marga Mosteiro, Soledad Antón y López Penide

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