La Xunta estudia otros traslados de aulas de secundaria de colegios a institutos

Los cambios se harán solo en los centros cercanos a IES que tengan plazas libres

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redacción / la voz

La reordenación de cuatro colegios integrados de primaria y secundaria (CPI) en Galicia la semana pasada no va a ser el último cambio organizativo de la consellería a medio plazo. Fuentes del organismo aseguran que podrá haber más decisiones parecidas, aunque para ello deben cumplirse dos condiciones básicas: que exista un instituto de secundaria (IES) muy cerca y que ese instituto tenga espacio y disponibilidad para acomodar a los alumnos que hoy están en el CPI.

En Galicia hay siete concellos que cuando menos cumplen el primero de los requisitos: Fene, Zas, Baiona y A Cañiza (con un instituto de secundaria en el municipio además del correspondiente CPI); Narón y Nigrán (con dos IES cada uno); y Ourense, que tiene ocho institutos. Lo que no ha trascendido es si estos IES tienen disponibilidad para asumir al grupo de estudiantes de ESO procedentes del CPI de referencia, y tampoco si la cercanía de unos y otros centros es suficiente para la integración. De Ourense ya explican que no se baraja la fusión porque «na súa zona de influencia no existe ningún centro público con dispoñibilidade nin se prevé que demograficamente poida darse nun escenario a curto prazo».

Esto es lo que dice la Administración, pero ¿y la comunidad educativa? No hay un rechazo frontal a la reorganización del mapa de colegios, pero sí malestar total por la forma en que se ha abordado este cambio. El presidente de la Federación Galega de Asociacións de Directivos de Colexios de Ensino Público (Fegadicep), Francisco Lires, critica que «la reorganización se avise con una llamada telefónica y sin informar antes a padres ni profesores». Considera «impensable que en marzo [cuando se reservan las plazas] la Consellería no supiese lo que iba a pasar» y a pesar de ello «no avisase a las familias»; por no hablar de los profesores, que en algunos casos cambiarán de destino.

Muy parecida es la opinión de Javier Sánchez, presidente de Anpas Galegas, que está a favor de una revisión «dialogada coa Xunta» en la que se baraje la posibilidad de «eliminar os CPI ou permitilos na pública», como ocurre con la concertada.

Desde la Universidad el sentimiento es similar. Quintín Álvarez, profesor de Organización Escolar de la USC, entiende que «hai que ver a organización galega no conxunto e a anos vista, e este parece un bo momento para a planificación pola caída demográfica sostida, pero sempre con diálogo e explicacións á comunidade escolar».

Peticiones de dimisión para el conselleiro y manifestación en Santiago mañana

Las reacciones políticas a la reorganización de los tres CPI y el cierre de un CEIP (en Outes) no se han hecho esperar, y las distintas formaciones llevan días pidiendo medidas. La más radical es la petición de dimisión del conselleiro, que exigió ayer el área de Educación de Esquerda Unida; esta semana ya la había pedido En Marea. Los socialistas se mostraron menos expeditivos y Fernández Leiceaga pidió una comparecencia del conselleiro Román Rodríguez ante el pleno del Parlamento, algo que había solicitado ya el BNG el mismo viernes, día que se dio a conocer el cambio de centros. Ayer, la Plataforma en Defensa do Ensino Público solicitó una reunión con Rodríguez.

Frente a estas críticas, el titular de Educación dijo que hablar de cierre «é unha gran mentira» porque ni se cierran ni se pierde ninguna unidad educativa. Habló específicamente del caso de Outes, donde sí se produce un cierre físico del centro Emilio Navasqüés y los niños son trasladados a otro colegio situado a tres kilómetros (con transporte escolar gratuito). Según explicó, se trata de una fusión y anunció que la Xunta invertirá 500.000 euros en el edificio que acoge a los niños (el antiguo CEIP Serra de Outes) para dotarlo de mayor confort; el centro cambiará de nombre con la fusión y se llamará CEIP de Outes.

Las explicaciones de Rodríguez no parecen ser suficientes, y mañana jueves a las once hay convocada una manifestación ante la sede de la consellería por esta reorganización unilateral.

Outes

El caso más radical: se cierra un edificio. La Xunta lo denomina fusión, pero es el traslado de alumnos y personal a otro centro. El CEIP Emilio Navasqüés (Cruceiro de Roo) desaparece en el fondo y en la forma y sus 73 alumnos se unen a los 190 del CEIP Plurilingüe Serra de Outes para formar el CEIP de Outes, con dos aulas por curso. El nuevo centro tendrá con carácter definitivo especialistas en Pedagoxía Terapéutica (PT), orientación y Audición e Linguaxe (AL).

Sin embargo, las familias ven que el colegio está a más de tres kilómetros de distancia y sobre todo que la jornada continua se convierte en jornada partida. Además, el transporte y el comedor no palían la desaparición del colegio en la parroquia.

O Porriño

Un paseo de 99 metros para los de secundaria. Es un caso muy parecido al de Ribadavia. El CPI da Ribeira se mantendrá como está pero solo tendrá alumnos de infantil y primaria (ahora acoge también a los de secundaria), y por tanto para la Xunta la cuestión se limita a un «cambio xurídico». Los estudiantes de ESO pasarán al IES Ribeira de Louro, no solo en la misma localidad sino muy cercano del CPI, 99 metros. Igual que pasa en Ribadavia, hasta ahora los estudiantes del CPI da Ribeira no podían cursar la opción de FP en los últimos años de secundaria.

En la comunidad educativa local hay malestar por el riesgo de masificación, ya que 1.º de ESO quedará con 27 alumnos, sin contar con los posibles repetidores.

Ribadavia

El centro integrado quedará como CEIP. En Ribadavia, el CPI afectado se mantendrá tal y como está ahora pero sin alumnos de secundaria. Así, será desde ahora un CEIP. Los 178 estudiantes que cursaban ESO pasarán al vecino IES O Ribeiro, donde podrán escoger (en 1.º y 2.º) entre varias asignaturas de libre configuración; y tendrán la posibilidad de cursar (en 3.º y 4.º) Matemáticas Aplicadas (rama FP) o Académicas (bachillerato), cuando hasta ahora solo podían optar por la vía académica.

Familias y profesores, en cambio, temen verse abocados a una masificación de alumnos y a la incertidumbre de los destinos de los docentes, que no han podido optar al concurso de traslados.

As Pontes

Los alumnos de ESO se mueven 650 metros. En As Pontes hay un CPI, tres CEIP y dos IES. El CPI Monte Caxado, situado en la zona norte de la localidad, se va a integrar ahora en el CEIP A Magdalena (son edificios anexos) y los niños que cursan ESO en el CPI pasan al instituto Moncho Valcarce, situado a 650 metros. Las ventajas según la Xunta son: se mantienen las aulas (6 unidades de infantil y 12 de primaria), se gana espacio en el edificio y los alumnos de ESO se integran con los demás de secundaria de la zona.

Las familias se quejan de que el CPI era un centro muy bien valorado por las familias y los profesores aseguran que a día de hoy no saben cuántos se tendrán que trasladar de localidad en septiembre.

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