Galicia está cerca de lograr la calidad del agua que la UE fijó en 1991 y en el 2000

El 77 % de las masas de agua están en buen estado y se alcanzará el 98 % en el 2021

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redacción / la voz

Aunque aún quedan importantes asignaturas pendientes en Galicia en materia de saneamiento y calidad del agua, se ha avanzado mucho desde que en 1991 la UE lanzara la directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas. A día de hoy, 26 años después de que Bruselas impusiera ese marco legal a los países miembros, Galicia está muy cerca de cumplirla tras una larga marcha y una importante inversión de recursos públicos. Hay que tener en cuenta la situación que había en Galicia un año antes de la adopción de ese marco legal: solo había en todo el territorio 13 depuradoras que apenas trataban el 13 % de los residuos.

De los núcleos urbanos, tan solo Santiago contaba entonces con una EDAR (estación depuradora de aguas residuales), que ahora se ha quedado un tanto obsoleta y para la que se buscan soluciones. Desde entonces se ha hecho un gran esfuerzo para dotar de instrumentos de depuración a los núcleos de más de 2.000 habitantes. Se han puesto en servicio 45 depuradoras desde el 2009, pero aún hay flecos.

También hay que tener en cuenta la peculiar distribución de la población en Galicia y las dificultades que la dispersión plantea para que el saneamiento llegue a toda la población. Este hecho es sencillamente imposible, y el Plan de Saneamento 2000-2015 ya daba por hecho que aproximadamente medio millón de gallegos se tendrán que contentar con sistemas de saneamiento aislados o individuales, por lo general en forma de fosas sépticas.

Respecto a la Directiva Marco del Agua, aprobada en el 2000 para lograr una buena calidad del agua en las cuencas europeas, la Consellería de Medio Ambiente que dirige Beatriz Mato cifra en un 77 % la masa de agua que está en buen estado en la actualidad. Aunque en su cumplimiento intervienen los tres niveles administrativos (local, autonómico y estatal), Augas de Galicia ha planificado una serie de medidas para alcanzar el 98 % en el 2021 y el 100 % con el siguiente Plan Hidrológico, que estará vigente hasta el 2027. En cualquier caso, fuentes de la consellería explican que esta directiva se cumple «siempre y cuando se haya establecido un plan claro para alcanzar el pleno buen estado». Galicia cuenta con un Plan Hidrolóxico que asume la unificación de criterios sobre calidad del agua que marca la normativa comunitaria.

El saneamiento es una competencia municipal en la que interviene también la Xunta -para ayudar a municipios con menos recursos- y el Gobierno central, que atiende aquellos casos que son considerados de interés general, fundamentalmente las grandes ciudades.

En los últimos años se inició la construcción de 43 instalaciones de tratamiento -las que se detallan en el gráfico del al lado-, con una inversión total -aportada por la Xunta, el Estado y algunos concellos- cercana a los 420 millones de euros. No solo se trata de poner una depuradora donde no la hay, sino controlar el funcionamiento de todas las instalaciones y mejorar las que no están a pleno rendimiento. Existe un programa de control de Augas de Galicia para supervisar estos sistemas. 

Prioridades

¿Cuáles son ahora las prioridades de la Xunta? El Gobierno autónomo dispone ya de financiación para ampliar la EDAR de Os Praceres (Pontevedra), e intervenir en Poio y Foz. En la capital gallega se está modernizando la estación de A Silvouta mientras se busca ubicación para una nueva instalación. En Poio, que carece de depuradora -en el resto de los casos se trata de mejorar las existentes- se está a la espera de la cesión de los terrenos.

Cuando se terminen estos sistemas de depuración y los de Ferrol y la ría de O Burgo se habrá completado buena parte del saneamiento de los núcleos urbanos. Después de más de veinte años de espera, la ría de Ferrol inició el pasado mes el proceso para su saneamiento integral y evitar el vertido directo de 54 millones de litros de aguas residuales cada día. El 5 de abril se inició la conexión a la red de interceptores construidos en los últimos años por Acuaes. Actualmente se envía a la depuradora de cabo Prioriño el 92 % del caudal total previsto y están en funcionamiento nueve tanques de tormenta, además de la estación de regulación del puerto. Los colectores recogen las aguas negras de las zonas urbanas de Ferrol y Narón y las envían hasta la estación de bombeo de A Malata, desde donde son impulsadas hasta la EDAR. La Xunta destinará siete millones al saneamiento de A Malata.

El dragado de la ría de O Burgo continúa en compás de espera, después de que el Gobierno presupuestase para el 2017 un millón de euros de los 46 que se necesitan. El papel de la Xunta en el saneamiento quedaría completado con las obras para construir un nuevo tanque de tormentas en Santa Cruz (Oleiros), así como el sifón de A Pasaxe, que llevaría las residuales de Oleiros y Cambre hasta la depuradora de Bens.

El objetivo es completar el saneamiento de las rías al final de la legislatura

Tanto la Xunta como el Ministerio de Medio Ambiente se plantean como objetivo que el saneamiento de las rías gallegas esté completado a finales de esta legislatura. La eterna promesa que lleva décadas pendiente fue de nuevo verbalizada por la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, quien hace unos días recordó en el Congreso que su departamento ha destinado 280 millones a este asunto entre los años 2012 y 2016. El Plan Hidrolóxico de la Xunta plantea invertir 130 millones para mejorar la calidad de las aguas de las rías.

Entre esas inversiones que mencionaba la ministra está la nueva depuradora del río Lagares, en Vigo, llamada a acabar con la contaminación de la ría. Esta estación, que costó 230 millones, está en pruebas, después de los problemas que generó la instalación del emisario. Entrará en funcionamiento de manera definitiva a lo largo de este año.

En Pontevedra, además de la mejora de la depuradora mencionada anteriormente, está pendiente también la construcción de un nuevo emisario submarino que permita la evacuación a una zona más exterior de la ría. Hay 45 millones para ejecutar estas obras. 

Arousa

Para la ría de Arousa está previsto actuar en Boiro y Rianxo para mejorar sus sistemas de saneamiento. En Ribeira hay una nueva depuradora, también en pruebas. Mientras, en la orilla sur del estuario se prevé destinar 17 millones para mejorar la calidad de las aguas en esta zona, con algunos problemas de saneamiento.

Por otra parte, se va a poner en funcionamiento la depuradora de Porto do Son y en Noia se está optimizando el funcionamiento de su EDAR, aunque el concello cree que es necesaria una nueva instalación.

En las rías de Corcubión y Cee hay saneamiento, pero tiene muchas deficiencias. De ahí que de forma periódica se presenten problemas con el marisqueo. En la de Camariñas, el saneamiento se ha completado en los últimos años.

En Corme hubo muchos problemas con la depuradora, aunque ahora parece que funciona. La de Laxe hace tiempo que está operativa e incluso la playa tuvo la Q de calidad.

Información con aportaciones de Ángel Paniagua, Rocío Pita, Marcos Gago, X. Ameixeiras, Marta Gómez, Elena Silveira

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