La política lingüística enfrenta a Feijoo con Villares, que pidió levantar el veto para impartir las matemáticas en gallego

Domingos Sampedro
d. sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Lavandeira jr | EFE

Villares cargó con dureza contra lo que llamó el «franquismo lingüístico» que practica el gobierno de la Xunta

11 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

A una semana vista de la celebración del Día das Letras Galegas, el debate en torno a la política lingüística de la Xunta estalló ayer en el Parlamento de la mano del portavoz de En Marea, Luís Villares, que cargó con dureza contra lo que llamó el «franquismo lingüístico» que practica el Gobierno, al que emplazó a levantar la restricción que prohíbe impartir las matemáticas en lengua gallega. Feijoo reaccionó a la embestida censurando su «evidente» falta de respeto a la Cámara y reprochándole que actúe «como os anuncios de El Corte Inglés», al preguntar por las políticas de igualdad antes del 8 de marzo, por el empleo cuando llega el 1 de mayo, y por el gallego en vísperas del Día das Letras.

Villares no perdió ni un minuto antes de culpar directamente a la Xunta por el retroceso en el uso social del gallego. Con todo, dijo que era una «lingua viva, a pesar do Goberno do PP e de Feijoo». El portavoz de En Marea tiró de retranca para advertir que era más difícil encontrar «unha gardería que fale galego que un político do PP que non estea imputado», y subrayó que fue un Gobierno del PP el que prohibió impartir disciplinas científicas, como las matemáticas o la física, en la lengua de Rosalía. «De tanto prohibir, váiselles poñer un bigote como o de Franco a todos», soltó, dirigiéndose a la bancada popular.

Patrimonio de minorías

El jefe del Ejecutivo llamó a discutir sobre el gallego «en serio», y advirtió que «non sería un bo futuro» que la lengua fuera un patrimonio de las minorías políticas. Es más, el presidente dijo que Villares le recordaba a algunas personas que a veces lo paran por la calle para reprocharle que las ciencias sociales no se puedan impartir en castellano. «É o mesmo, pero ao revés», indicó Feijoo, antes de añadir que fue posible hacer esto por el «bilingüismo cordial» de la sociedad.