La policía sospechó desde el principio que el niño había sido asesinado

El delegado del Gobierno reclama que se denuncie cualquier acto de violencia


A Coruña

La policía sospechó desde un primer momento que Marcos Javier Miras Montánez había matado a su hijo. Cuando el padre llevó a los agentes de la Policía Nacional al lugar de Oza-Cesuras en el que estaba el cadáver de Javier, de 11 años, «se confirmaron las sospechas desde que fue detenido» en un hostal de A Coruña. Así lo reveló el delegado del Gobierno, Santiago Villanueva, quien recordó que el caso está bajo secreto de sumario y que no podía confirmar cuál fue el arma utilizada. «Murió de un fuerte golpe», aseguró.

Dijo que en este caso no constan más denuncias que las del 2008 y 2013, así como la del domingo pasado cuando el hombre no entregó a su hijo a la madre en el punto de encuentro.

El delegado insistió en su petición de que se denuncie cualquier acto de posible violencia. «Hay cosas que pasamos por alto porque no nos afectan directamente», señaló antes de afirmar que cuando se produce un hecho de este tipo «es evidente que la sociedad tiene un problema». 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

La policía sospechó desde el principio que el niño había sido asesinado