El automóvil origina siete de cada diez fraudes a los seguros en Galicia

Los gallegos generan un 6 % de los partes falsos tramitados en España

El automóvil origina siete de cada diez fraudes a los seguros en Galicia Los gallegos generan un 6% de los partes falsos tramitados en España

vigo / la voz

El fraude a las compañías de seguros en Galicia tiene en el automóvil su mayor fuente de casos. Siete de cada diez partes tramitados en los que se ha descubierto un siniestro falso, consecuencias exageradas o víctimas no implicadas realmente han tenido al tráfico como escenario del caso descubierto, según los datos del Instituto Atlántico del Seguro.

«En Galicia los mayores problemas de fraude son por el automóvil», recalca Adolfo Campos, director del Instituto, quien resume en cinco los tipos de partes falsos más comunes: «Accidentes no reales, robos que no se han producido, coches que no se corresponden con los asegurados, personas declaradas como afectadas sin estar involucradas y exageración de los daños».

La relevancia del porcentaje de fraudes detectados en Galicia con el tráfico como origen se ve incrementada por ser además la segunda comunidad que más gasta porcentualmente en pólizas de seguros de vehículos. El 56,16 % de los contratados por los gallegos son del automóvil, tasa que baja a un 36,5 % en Cataluña y al 40 % en Baleares. La segunda prioridad en Galicia son los seguros de hogar (17,5 %), seguido de pólizas de decesos (16,35), de salud (9,83) y de responsabilidad civil (0,15).

«Es normal que la mayor bolsa de fraude se produzca en el sector del automóvil, pues es un seguro obligatorio y la gente sabe de sobra cómo funciona», señala Eduardo González, portavoz de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa). A su juicio, el fraude «es solo una gota en el océano. La inmensa mayoría de los asegurados tienen un comportamiento honrado». Las cifras de la patronal del sector desvelan que de los 52 millones de partes declarados al año en España el 1,22 % se consideran fraudulentos, eso sí, con un impacto de 550 millones de euros. 

Por comunidades

La organización de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA) ha territorializado el fraude por comunidades autónomas, y concluyó que Galicia es el escenario del 6,03 % de los casos fraudulentos detectados, porcentaje similar al que representa la población gallega en el conjunto del Estado.

El sondeo del organismo de investigación estima que Galicia aporta el 5,6 % de los partes falsos de toda España en el ramo del automóvil; un 5,19 % en el de seguros de vida, accidentes y salud, y un 7,21 % en el general de hogar, comunidades, comercio, pequeñas empresas y responsabilidad civil. El mismo estudio señala a Pontevedra como la provincia gallega con el mayor índice de fraude registrado (40,03 %), seguida de A Coruña (36,54), Ourense (11,9) y Lugo (11,53).

Los daños corporales ficticios a terceros o exagerados son los que mayor gasto generan a las compañías, seguidos de la responsabilidad en desperfectos a otros vehículos y los causados en el hogar. Unespa estima que por cada euro invertido en investigación de casos sospechosos las aseguradoras logran evitar el pago de 32,90 euros.

Aunque no llega a los niveles del fraude en el automóvil, Adolfo Campos subraya el notable incremento registrado en el descubrimiento de falsas denuncias de robo de teléfonos móviles, materia que incluso ha propiciado una advertencia de la Fiscalía del Estado por los recursos públicos que absorbe. «No pocas veces la policía o la Guardia Civil siguen la señal del móvil que generó la denuncia y llegan hasta el mismo propietario denunciante», apunta Campos.

Los partes falsos, considerados como delito de estafa, pueden suponer la imposición de penas de prisión de 3 a 6 años, como la falsa denuncia, de robo por ejemplo, está penada con multa de 6 a 12 meses de entre 3 y 300 euros.

«Ahora las compañías aseguran todo, pero excluyen la mitad de los siniestros»

Abogado, asesor de la Unión de Consumidores de Galicia, el coruñés Miguel Torres Jack recomienda no dejarse arrastrar por las ofertas publicitarias de las aseguradoras sin leer bien la letra pequeña de las pólizas. Y, llegado el caso, explorar todas las vías para reclamar.

-¿Hay demasiada indefensión frente a las aseguradoras?

-Sí. Hay mucha competencia entre compañías y las primas han bajado, y eso hace, por ejemplo, que en asuntos como los siniestros causados por agua haya indefensión porque muchas veces las compañías atribuyen las entradas de agua o rotura de tuberías a falta de mantenimiento. Las compañías debían haber revisado ese inmueble previamente, pero prefieren hacer el seguro y luego excluir la cobertura y no pagar.

-¿Se podría alegar que no se ha hecho esa comprobación previa?

-Las compañías dan ahora mucha relevancia a la declaración del asegurado. Si dice que se han sustituido las tuberías, se acepta, pero si hay un siniestro será el perito el que lo certifique y si no lo ratifica el siniestro quedará excluido.

-Pese a haber pagado.

-Ahora las compañías aseguran todo, y a precios muy buenos, pero antes de cada diez siniestros se excluían dos y ahora dejan sin cobertura la mitad.

-¿Qué vías tiene un consumidor frente a su aseguradora?

-Recomiendo presentar un escrito detallando el problema. Si no es atendido, entonces dirigirse al defensor del asegurado de cada compañía y, si su respuesta no nos satisface, podemos ir a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y llevar su resolución al juzgado. Más rápido resulta en todo caso designar un tercer perito de común acuerdo.

-¿Los seguros que ofrecen con la compra de teléfonos y otros aparatos son recomendables?

-Su cuantía en relación con el precio de la compra suele ser alta y los vendedores, que seguramente están primados por colocar esos seguros, no suelen poder responder a todas las dudas.

Votación
6 votos
Comentarios

El automóvil origina siete de cada diez fraudes a los seguros en Galicia