Ferreiro y Noriega cuestionan el reparto de poder de Villares en En Marea

El regidor coruñés dice que rompe «o consenso», el de Santiago lamenta la «distorsión» en los órganos de dirección y EU cree que acaba con la pluralidad


santiago / la voz

Primero fue Rafa Dopico, en nombre de los doce críticos que decidieron no votar en el consello das mareas, el que culpó a los afines a  Villares de haber adoptado un acuerdo que llegó a calificar como «ilexítimo». Y, ayer, las críticas de miembros de En Marea disconformes con lo ocurrido el domingo se repitieron, pero esta vez en la voz de nombres con peso dentro del partido de confluencias, incluidos los propios fundadores del proyecto que se asentó el verano pasado en Vigo con el objetivo de conquistar la Xunta en las elecciones autonómicas. Entre esas voces críticas destacan la de Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, Martiño Noriega, alcalde de SantiagoJorge Suárez, alcalde de  Ferrol, y Eva Solla, secretaria xeral del PCG y miembro de Esquerda Unida.

El parecer de Marea Atlántica, formación que lidera Xulio Ferreiro, ya lo avanzó el domingo su asesor Iago Martínez en las redes sociales, cuando dijo que se pagaría «un altísimo prezo» por votar la modificación del documento político de Máis Alá!, y ayer fue el propio regidor el que aseguró que el acuerdo en el que se había nombrado portavoz a Villares rompía «unha lista de consenso e confluencia», además de excluir «sensibilidades maioritarias». Pero, también en la línea de Dopico, descartó que Marea Atlántica fuese a salirse del partido instrumental y abogó por trabajar dentro, aunque insistió en que la elección de la coordinadora suponía «un paso contrario» a los documentos aprobados hace un año en Vigo. Cuestionó, además, que 18 personas -las que votaron a favor de la nueva coordinadora- cambiasen «documentos políticos que gañaron unhas primarias e recibiron o apoio de centos de persoas». A su entender, «nunha organización sa e democrática non debería ocorrer».

Un paso atrás

Tampoco evitó la polémica el alcalde de Santiago, y eso que Martiño Noriega en los últimos tiempos prefirió mantenerse al margen de los conflictos de En Marea y centrarse en sus responsabilidades municipales. El que fue en su día considerado delfín de Beiras manifestó su inquietud por lo ocurrido. «Mentiría se dixera que esa situación non me preocupa -reconoció-. Penso que os órganos de En Marea teñen que reflectir os espazos políticos que representan. Que haxa esa distorsión preocúpame», insistió, aunque no quiso entrar a valorar lo acordado en el Consello das Mareas apuntando que él no forma parte de sus órganos y que recientemente había dado «un paso atrás» dejando también la portavocía de Anova.

El tercer regidor que se hizo con la alcaldía auspiciado por las mareas tampoco comparte lo ocurrido. Jorge Suárez cree que el camino iniciado por los tres alcaldes en Vigo «non se corresponde co que resultou ao final. Non nos vai favorecer cando estamos propugnando unha mensaxe política que creo que non se vai poder aplicar coas formas que se estableceron. Creo que si que é certo que hai que deixar de falar de nós mesmos, pero para facelo temos que ter unhas regras que se correspondan co que aprobaron a maioría dos inscritos», subrayó el regidor de Ferrol, según informa Rocío Pita.

Se sabía también desde hace tiempo que en el seno de Esquerda Unida tampoco se veía con buenos ojos los pasos que estaban dando los afines a Villares, y eso que las alianzas entre esta formación y las que lideró Beiras vienen ya de los tiempos de Alternativa Galega de Esquerda. Por si cabía alguna duda, Eva Solla, vicepresidenta del Parlamento de Galicia, diputada de En Marea y secretaria xeral del Partido Comunista de Galicia, lo dejó bien claro ayer: «Considero que o espazo non se pode construír sen as diferentes visións e partes que compoñían En Marea. Nese senso, o procedemento de onte [por el domingo] contravén o acordado no plenario de En Marea e o propio espírito de pluralidade do proxecto. Lamentamos profundamente que se abandone o camiño da riqueza plural e da horizontalidade optando por modificar o aprobado polas persoas inscritas, e por iso non apoiamos nin avalamos o acontecido», aseguró.

Equo se marcha

Pero ni las mareas ni Anova ni Esquerda Unida se plantean salirse de En Marea y prometen dar la batalla dentro de los órganos del partido, y sobre todo, en el plenario que se debe celebrar en julio. Sin embargo, la que sí se desmarca abiertamente es Equo, organización ecologista que prestó su apoyo al partido instrumental en las elecciones autonómicas. En una asamblea celebrada en febrero, Equo Galicia decidió seguir su camino en solitario porque «non comparte nin as formas nin os xeitos cos que foi tomando corpo a nova fórmula de partido instrumental creada no mes de xullo do ano pasado, e que mantén tanto o nome como algúns dos principais defectos e taras da coalición electoral de tres partidos En Marea».

Beiras dice que, resuelto el bloqueo, ahora «a navegar», mientras Santos avala al líder

Xosé Manuel Beiras, principal bastión de Villares, quien pidió reiteradamente que el candidato a la Xunta fuese portavoz del nuevo partido, no quiso ayer valorar lo ocurrido en la reunión del consello das mareas, del que él también forma parte. Pero logrado el objetivo de colocar a su nuevo delfín al frente de la formación, Beiras dijo que el desbloqueo que vivía En Marea estaba ya «resolto» y que, a partir de ahora, «a navegar».

Quien sí salió en defensa de Luís Villares fue su compañera en la banda de En Marea en el Parlamento de Galicia, Carmen Santos. La secretaria xeral de Podemos cree que el acuerdo «fortalece forzas amigas e aliadas» para construir «o cambio político que o país precisa». Subrayó, además, que tanto la ejecutiva de Podemos Galicia como la estatal están del lado de Villares, «porque foi o candidato á Xunta e o votaron 8.000 persoas». Por eso en el partido morado van a «ser leais a Villares como voceiro institucional e respectar as decisións que tomen no eido de En Marea, igual que nós tomamos as nosas en Podemos da man das nosas inscritas e inscritos. É dicir, respectando o que vota e decide a xente».

Sin unanimidad en Podemos

Santos valoró también de forma positiva que haya dos personas en la coordinadora propuestas por Podemos, que son Elena Cores y Gonzalo Rodríguez. Pero lo cierto es que eso no quiere decir que haya unanimidad en la formación morada, porque los críticos con la dirección de Podemos que sí están en el consello das mareas decidieron no votar la propuesta de Villares. Son Peyo Rivera, Adrián Fuenteseca y Borja San Ramón, a quienes Santos les niega la representatividad del partido porque no fue la dirección quien los propuso.

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