Los parques de bomberos gallegos tienen un centenar de plazas vacantes

Para cumplir las recomendaciones europeas, un bombero por cada mil habitantes, serían necesarios 1.800 profesionales más

Sedes de bomberos en Galicia Sedes de bomberos en Galicia

redacción / la voz

Un bombero por cada mil habitantes. Es una recomendación y marca lo que para la Unión Europea sería la situación ideal de los servicios contraincendios. Pero aunque no sea una directriz de obligado cumplimiento, lo cierto es que Galicia está muy lejos de esos parámetros. En la comunidad prestan servicio ahora mismo 921 bomberos, según los datos ofrecidos por la Xunta y los concellos. Esto significa que existe un profesional por cada tres mil habitantes. Para llegar a la recomendación de la UE haría falta triplicar las plantillas actuales o, lo que es lo mismo, contratar 1.800 bomberos más. Pero incluso al margen de esas recomendaciones la nómina de personal de los parques gallegos no está completa: haría falta casi un centenar de bomberos para que así fuese.

Para la Consellería de Presidencia de la Xunta, «tendo en conta os datos de intervencións que desde os parques se comunican aos consorcios, semella que o número de persoal é máis que suficiente». Por su parte, la Mesa Intersindical de Bomberos de Galicia reconoce que esa recomendación europea no deja de ser un ideal, pero sí defiende que «un parque debera ter por garda un mínimo de cinco ou seis persoas», y asegura que esto solo se da en los parques de mayor tamaño. Xabier Villar, portavoz de este colectivo, explica que «nos parques comarcais case sempre hai tres persoas por garda», una cifra que para esta organización tiene una consecuencia clara: «Non poden traballar en condicións de seguridade».

De sus declaraciones se traduce que hay diferencias entre unos parques y otros y, efectivamente, así es. La razón hay que buscarla en la propia ley. Según esta, los concellos de más de 20.000 habitantes tienen competencia en materia de incendios y salvamento y, por tanto, deben contar con los medios para prestar ese servicio. En los demás casos, son las diputaciones las que deben asumir esas funciones. Y la Xunta, según la Lei de Emerxencias, tiene la labor de coordinar. La aplicación de este reparto competencial ha dado lugar en Galicia a un organigrama en el que las siete ciudades, y también Narón, tienen cada una su propia central de bomberos, de carácter municipal; existe además un parque comarcal de gestión pública, el de Deza-Tabeirós; y una veintena de parques comarcales que se han organizado en torno a cuatro consorcios provinciales y cuya gestión es privada.

Las plantillas de los parques municipales, integradas por personal dependiente de la Administración, se han visto afectadas en los últimos años por las restricciones impuestas por el Gobierno central a la hora de reponer las bajas en las plantillas. Esto ha dado lugar a que en casi todas ellas haya plazas vacantes que, muchas veces, debe cubrir el propio personal a través de horas extras. Ocurre, por ejemplo, en Vigo, donde trabajan 115 profesionales y hay 23 vacantes sin cubrir desde el 2010. El año pasado se realizaron 28.000 horas extras y un estudio de la comisión de bomberos cifra la plantilla ideal en 203 funcionarios.

En A Coruña prestan servicio 103 bomberos y hay 15 puestos sin cubrir. El Concello de Ourense pretende sacar adelante la oferta pública de empleo para tratar de ocupar todas las vacantes, un total de 18, pues están cubiertas 53 de 71. La Relación de Puestos de Trabajo del parque de Lugo prevé 50 trabajadores en el parque municipal, que ahora cuenta con 42. En Santiago hay 18 vacantes de una plantilla de 65, y en Pontevedra el personal previsto son 43 funcionarios, de los cuales hay ahora mismo 38. Por último, en Ferrol hay 52 bomberos de los 57 que marca la Relación de Puestos de Trabajo, y en Narón todas las plazas están cubiertas, con 21 profesionales.

Por tanto, en los ocho parques municipales de Galicia trabajan 471 bomberos. A ellos se suman los 174 que, según datos de la Xunta, prestan servicio en las distintas sedes del consorcio provincial de A Coruña; los 114 de los que dispone el consorcio de Lugo; los 72 que tiene Ourense; y otros 72 que trabajan en los parques de Pontevedra. Mientras, el consorcio comarcal de Deza-Tabeirós, con sede en Silleda, tiene una plantilla de 18 personas. En total son 921 los profesionales que se encargan de los servicios contraincendios en la comunidad gallega.

Diferentes condiciones salariales y estatutarias entre los trabajadores

Las gestión pública o privada de los parques de bomberos no es solo un debate político, sino que afecta a las condiciones laborales de los trabajadores. Es una cuestión económica, porque, aunque los salarios varían mucho según los casos, la media salarial de un bombero que trabaja para una empresa privada puede rondar los 1.100 euros mientras que en los bomberos de las Administraciones públicas está en torno a 1.450 euros.

Pero es mucho más que eso. Las organizaciones profesionales ponen el acento en el hecho de que los bomberos contratados carecen de la consideración de agentes de la autoridad que sí tienen sus compañeros de los parques públicos. Esto les impide, por ejemplo, tomar decisiones como evacuar un edificio. La Xunta, sin embargo, resta importancia a este aspecto: «Semella que ninguén discute as decisións que un xefe de bombeiros toma en casos de risco, teña ou non a condición de axente da autoridade», argumenta. Y, además, añade que «case sempre hai Policía ou Garda Civil in situ, que cooperan e poden adoptar as medidas de seguridade ou de evacuación que os bombeiros demanden».

A estas cuestiones se suma la de la dotación de los parques. Desde la Xunta destacan que en los consorcios «en moitas ocasións hai 5 efectivos por quenda, pero sempre hai catro, agás no caso do subparque de Ribeira». Los sindicatos, en cambio, aseguran que en muchos casos se hacen turnos de tres personas, una cifra a su juicio insuficiente para atender cualquier urgencia. «Parques con tres traballadores por quenda son un despropósito para os traballadores e para a xente que está pagando por ese servizo», opina Xabier Villar.

Los parques comarcales disponen, casi todos ellos, de una plantilla de 18 bomberos, aunque en algunos casos, como los de Viveiro o Vilalba, se ha introducido la figura del bombero a tiempo parcial, que trabaja los fines de semana y los festivos. Esto hace que algunos de los cuadros de personal de estos parques suban hasta los 21 o 22 trabajadores.

Con información de J. Fuentes, A. F. Cuba, R. Nóvoa, M. Ascón, J. Romero, X. Gago. X. Melchor, X. M. Palacios, I. Eiroá y X. Carreira.

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