La USC tendrá el primer convenio de España para contratados por proyectos

Regulará los salarios, las categorías y los beneficios laborales de 600 trabajadores


santiago / la voz

Se firman y se finiquitan contratos de manera continuada. Hay personas que ejercen como personal administrativo. Otros son técnicos de apoyo a la investigación. Hay quien está haciendo el doctorado. Todos tienen contrato dentro de un proyecto de investigación. Aunque el número total es difícil de calcular, solo en la Universidade de Santiago son unos 600. Y, si las negociaciones culminan como se espera, tendrán por fin un convenio colectivo. Que además será el primero de España. Son los contratados por proyectos, trabajadores eventuales de las universidades que se contratan durante lo que dura un proyecto de investigación.

«Había unha indefinición normativa». Lo reconoce el vicerrector de Comunicación, Xosé Pereira, que también recuerda que en el 2014 se llegó a un acuerdo en el que se sentaban las bases de una mínima regulación de las condiciones de estos trabajadores. Sin embargo, el sello Human Resources Excellence in Research que acaba de obtener la institución compostelana obliga a «poñer unha pouca de orde» en las relaciones laborales entre la universidad y los trabajadores que son contratados para realizar proyectos de investigación. La decisión ha sido tener un convenio colectivo que, según las previsiones de la institución, quedará listo este año para que empiece a funcionar en el 2018. La mesa de negociación ya se ha constituido y el ritmo de reuniones será, en principio, quincenal.

«Convén establecer un marco que nos permita unificar un pouco isto, non a nivel contractual, que cada contrato é o que é, senón a nivel de garantías de relación laboral», explica Pereira. La casuística es amplísima. Hay gente cuya relación laboral con la USC es de apenas unos meses y gente que lleva una década enganchando un contrato con otro. Solo entre el personal investigador se dan dos tipos de contratos: los que son por obra y los que están supeditados a la Ley de Ciencia.

Un limbo precario

¿Qué regulará? Todo. Desde los sistemas de contratación hasta los mínimos y los máximos salariales, así como las categorías profesionales bajo las que se firman los contratos. Porque se han dado situaciones que, de no ser por lo dramático para los empleados, serían cómicas. Miguel Hermida, uno de los trabajadores contratados por proyectos que ejerce en Lugo y delegado sindical de CC. OO. de este colectivo, ha tenido contratos de casi todo: de técnico, de licenciado, de doctor... en los más de diez años que lleva vinculado, «concatenando contratos», al capítulo VI, que define como un limbo. Un limbo precario. Sin trienios, sin antigüedad, sin posibilidad de hacer carrera profesional. «Ata ben pouco non existían categorías e os que traballaban como técnico de laboratorio no seu contrato non puña técnico de laboratorio». Cuando se presentaban a una oposición, por ejemplo del Sergas, «non lles puntuaban a experiencia porque tiñan contratos que puñan FP2, técnico, axudante ou cousas así», explica Hermida. No podían acreditar que habían ejercido como tales.

Los contratados por proyectos no tienen los mismos beneficios laborales que otros empleados. Sí se benefician de la matrícula gratuita en los másteres oficiales, pero no en los cursos de idiomas, por poner solo un ejemplo.

El conselleiro de Educación, a los que quieran optar a las oposiciones: «Que estuden»

El Gobierno gallego mantiene su voluntad de convocar en las próximas semanas la oferta pública de empleo en el ámbito educativo, pero quiere hacerlo dotando a todo el proceso de «seguridade xurídica». Así lo corroboró ayer el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, quien además lanzó un consejo a todos aquellos que quieran concurrir a las oposiciones: «Que estuden».

El responsable educativo de la Xunta hizo estas valoraciones en los pasillos del Parlamento, donde participó en la presentación de un libro, para remarcar que lo mejor que puede pasar es que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado, para que no haya ninguna duda en torno a las ofertas públicas de empleo.

En todo caso, Román Rodríguez puso por delante que «Galicia tivo, ten e terá a vontade de convocar a oferta pública de emprego dentro dos marcos legais establecidos», antes de apuntar que el ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, también trasladó la idea de que el Gobierno estaba trabajando en «outro tipo de solucións» para buscar una «liña de saída» en caso de que la aprobación de los Presupuestos se demore.

«Cada quen saberá do que é responsable», dijo el conselleiro en clave de mensaje velado a la oposición, pieza fundamental para que el Gobierno del PP, ahora sin mayoría en el Congreso, pueda aprobar los presupuestos. Y respecto a la frustración que este debate puede generar en los opositores, Rodríguez relató que él les aconsejaría, como a cualquier estudiante, «que estuden», porque la intención de la Xunta es de sacar adelante la OPE.

Mesa sectorial

Esa intención será refrendada hoy en la mesa sectorial, en la que además de debatir el borrador de la convocatoria se abordará el reparto de plazas por especialidades. Tras anunciar a principios de año que la previsión del Ejecutivo autonómico era convocar un número similar de plazas al de la oferta del 2016, Educación llegó a poner sobre la mesa las 25 especialidades para las que se organizarían oposiciones. Fue apenas un par de semanas antes de que el Gobierno central vetase la convocatoria por no haber Presupuestos Generales. La Consellería de Educación mantuvo que seguirían tramitando internamente la oferta pública de empleo para tener todo listo y convocar en cuanto desde Madrid se articulase una solución.

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