La Eurocámara exige una nueva investigación independiente sobre el accidente del Alvia

GALICIA

IAGO GARCÍAJOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ

Insta a Bruselas y al Gobierno español a respetar a las víctimas y a «tomarse en serio» el expediente

24 ene 2017 . Actualizado a las 18:14 h.

«La investigación independiente se tiene que llevar a cabo con supervisión de la Comisión Europea. Vuelvan con sus resultados. Es su obligación tomarse en serio este tema». Es la tajante demanda que lanzó esta mañana la presidenta de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Cecilia Wikström, al Ejecutivo de Bruselas y el Gobierno español tras escuchar sobrecogida a los representantes de la Plataforma de Víctimas del Alvia. La diputada sueca manifestó su perplejidad por los resultados del demoledor informe de la Agencia Ferroviaria Europea del pasado mes de julio en el que se echa por tierra la chapucera investigación de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y se pone en entredicho su legitimidad para indagar sobre las causas de la catástrofe de Angrois en la que murieron 81 personas y más de 140 resultaron heridas el 24 de julio del 2013.

Cuando el portavoz de la organización, Jesús Domínguez, tomó la palabra la cámara enmudeció. Apenas tres minutos escasos para resumir a los representantes europeos el extenso catálogo de irregularidades e incumplimientos en los que incurrieron las autoridades españolas antes y después de que se produjese el accidente. Denunciaron la ausencia de una evaluación correcta de los riesgos durante la modificación del trazado de la línea Ourense-Santiago, la falta de información a las víctimas durante las pesquisas que lideraron compañías implicadas en el siniestros (Renfe, el ADIF e Ineco), la desconexión del sistema de frenado automática ERTMS antes de la curva de Angrois y la publicidad engañosa de la supuesta línea de alta velocidad. «Si se hubiera cumplido la directiva de seguridad ferroviaria europea, el accidente no habría ocurrido evitando más de 80 muertos (...) Hemos sido víctimas de un accidente gravísimo por incumplimiento por parte del Estado español. Necesitamos que se abra una nueva investigación independiente. Cuando nos falla un Estado solo nos queda Europa», aseguró Domínguez.

En la misma línea se expresó Teresa Gómez-Limón, quien acusó al ex ministro de Fomento, José Blanco, de hacer publicidad engañosa del servicio: «Se presentó como el ministro de la alta velocidad. Anunció su llegada a Galicia cuando no tenía las prestaciones para ello», indicó antes de recordar que el sistema de frenado automático ERTMS que debía haber paralizado el convoy antes de llegar a la curva se desactivó «para evitar retrasos». Su indignación va más allá de lo político. Carga contra la elección de los peritos en la causa abierta. «Uno de ellos a la pregunta del juez de cuál era su experiencia en materia ferroviaria dijo que cuando era pequeño jugaba con trenes (...) Es bochornoso».