Los colegios gallegos integran a 12.775 niños con necesidades educativas especiales

La falta de medios y de formación de profesores lastran la adaptación, que depende de la voluntad de los maestros

Alumnos con necesidades educativas especiales Alumnos con necesidades educativas especiales

redacción / la voz

Las aulas gallegas son un reflejo de la sociedad, y por eso el 3,6 % de los estudiantes no universitarios de Galicia son niños con necesidades educativas especiales (NEE), un total de 12.775 en el curso 2014/2015. Son menores que requieren apoyo extra, y las razones son tan variadas como uno pueda imaginar: físicas, intelectuales, conductuales o sociales. Solo unos pocos, 1.243, acuden a centros especiales, lo que supone un hito en España: 9 de cada 10 estudiantes con NEE está escolarizado con el resto de los niños de su entorno.

La Consellería de Educación contabiliza 3.300 profesionales para atender a estos casi trece mil niños en las clases ordinarias, una cifra que toda la comunidad educativa considera claramente insuficiente. De hecho, para la mayor parte de los colectivos, los recortes sufridos con la crisis hacen peligrar la auténtica integración de los alumnos con NEE, que solo pueden convertirse en un alumno más, sin alterar el funcionamiento de la clase, con el apoyo que requieren, no menos.

Hay muchos ejemplos de las carencias de profesionales. Por ejemplo, el IES María Casares, en Oleiros, es un línea 4 (cuatro aulas por curso) así que tiene unos 450 alumnos en ESO. ¿Qué profesorado de apoyo tiene? Un especialista y medio. José Antonio Martínez es el especialista entero, y el medio es una compañera que compagina en la jornada el María Casares con otro centro. «Nuestro caso no es único -explica Martínez- y nos hemos centrado en los alumnos de primero y segundo, porque una buena adaptación al centro es fundamental». En el colegio tienen unos 40 estudiantes con problemas, además de otros tantos con entornos sociales complicados. «Yo me centro en los de primero, porque tengo la jornada completa, y mi compañera en los de segundo. A partir de ese curso solo podemos atender los casos más graves».

No en todos los centros es así, claro está. En el IES Fontem Albei, de A Fonsagrada, hay cinco alumnos con NEE, y Patricia, la pedagoga terapeuta (son conocidos como PT) los atiende sin problemas. Está con ellos al menos una hora al día en una clase, y a la vez les apoya en sus aulas, donde los niños están bien integrados. 

El aula debe adaptarse

¿Y qué significa estar perfectamente integrados? Para Fernando Lacaci, vicepresidente de Anpas Galegas, supone que «cando alguén diferente chega á clase, a aula cambia». Es la manera de que haya verdadera adaptación, y eso implica siempre más personal: «As veces un neno necesita unha hora de PT, pero outro necesita un PT e un coidador sempre».

No llega solo con que el profesor de apoyo esté con el alumno sino que requiere que el tutor tenga unos mínimos conocimientos. Verónica Santiso, directora de Asperga, que es la Asociación de Asperger de Galicia (un trastorno del espectro autista) señala cuáles son los principales problemas en la atención de los menores: «Muchas veces lo que establece el departamento de orientación no se cumple, son varios los factores que influyen, desde la ratio de alumnos a la formación del profesor, o su falta de implicación o del centro». Desde Asperga detectan que muchas veces en el colegio o instituto no gusta la ayuda externa, hay cierta reserva a que un especialista ajeno al sistema oficial ayude, aunque también reconoce que «se han dado muchos pasos, ya no con respecto a hace quince años, sino de cinco años para aquí». Por supuesto, el otro gran problema que ven es la falta de recursos: «No solo se necesitan más PT o AL [especialistas en audición y lenguaje] sino también otros profesionales, desde terapeutas ocupacionales a mediadores de comunicación o integradores sociales».

La otra cuestión que siempre va unida al tratamiento de los alumnos con NEE es la diferencia colegio público-privado. En Asperga no creen que exista, más allá de que la escuela pública debe aceptar el convenio que tiene la asociación con la Xunta, pero una cosa es escuchar al especialista y otra hacer lo que le aconseja. «Dependemos mucho del profesor», repite Santiso.

En cuanto a ese mito de que en los colegios concertados no hay niños con NEE, María José Mansilla, presidenta de su federación de Anpas (Congapa) recuerda que los dos colegios de Galicia que tienen más estudiantes con apoyo son dos de Escolas Católicas: Grande Obra de Atocha y Fundación Santa Margarida, ambos en A Coruña. Y eso que son el 21 % de los centros y tienen al 28 % de los alumnos. Además, destaca Mansilla que «en los convenios con la Xunta los PT, AL, orientadores y cuidadores no se consideran a mayores del resto del profesorado», y no toda la adquisición del material tiene subvención.

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