La ola de frío siberiano remite tras dejar las mínimas más bajas de los últimos 15 años

El viento en el litoral provocó que la sensación térmica fuera hasta 7 grados inferior a la temperatura


Redacción / La Voz

La ola de frío comienza a remitir a partir de hoy en Galicia al alejarse de nuestras coordenadas la masa de aire frío procedente de Siberia, pero su paso por la comunidad ha dejado mínimas que no se habían registrado, al menos, desde el año 2000. Es el caso de Calvos de Randín, en el sur de la provincia de Ourense, donde ayer por la noche el mercurio marcó una mínima de 14,4 grados bajo cero.

Meteogalicia no ha registrado una temperatura tan baja en ninguna estación gallega al menos desde el 2000. De hecho, en ese ejercicio la mínima se dio en Santalla, provincia de Lugo, con nueve grados bajo cero. Pero también es cierto que la estación de Calvos de Randín solo está operativa desde el 2011: «Tenemos la referencia de que en el 2001 en Baltar se registraron 12 grados bajo cero, al igual que hoy [por ayer], por lo que se puede llegar a pensar que entonces en Calvos de Randín también se pudo alcanzar una temperatura similar a esta, pero la estación lleva funcionando desde hace cinco o seis años», indica Santiago Salsón, coordinador del área de climatología de Meteogalicia.

Sea como fuere, lo que está claro es que la noche de ayer fue la más fría desde hace mucho tiempo, sobre todo, en el interior de la comunidad. Así, además de los 14,4 grados bajo cero de Calvos, también son destacables los 12,4 bajo cero de Baltar o los 11,1 negativos de Verín.

Pérdida de calor corporal

Mientras en el interior se soportaron estas bajas temperaturas, en el litoral lo que hubo fue una sensación térmica más baja de lo que el mercurio marcaba, debido a la velocidad del viento. Así, por ejemplo, si ayer en Malpica el termómetro marcaba 7,2 grados a las once de la mañana y el viento soplaba a 45,3 kilómetros por hora, la sensación térmica en esta localidad coruñesa fue de cero grados. Mientras que en Pontevedra a esa hora había una sensación térmica de tres grados negativos, a pesar de registrarse 1,4 grados. O en Corrubedo, donde el mercurio marcaba casi seis grados pero la sensación térmica a las once de la mañana era de dos. Salsón explica con claridad este fenómeno que se da en invierno: «Puede haber cero grados, pero si el viento sopla a 30 kilómetros por hora, la sensación térmica es de seis grados bajo cero y si lo hace a 100 kilómetros por hora, la sensación será de once grados negativos. Esto sucede porque el viento frío hace que el calor corporal se disipe rápidamente, hay una pérdida de calor corporal. Estas correcciones se realizan siempre en invierno, porque en verano se considera más la humedad. Cuanto más humedad haya en el ambiente, cuesta más evaporar el sudor y hay una sensación mayor de calor», indicó el coordinador del área de climatología de Meteogalicia.

El instituto meteorológico dependiente de la Xunta prevé todavía para hoy alerta amarilla por temperaturas mínimas por debajo de los cuatro grados negativos en el sur de la provincia de Ourense, pero en el resto la situación mejora al alejarse la masa de aire frío procedente de Siberia. Los cielos estará despejados en toda la comunidad, solo habrá algún intervalo de nubes medias y altas en la mitad sur. Las temperaturas ascenderán ligeramente, aunque se volverán a formar heladas en muchas comarcas del interior.

El fin de semana

En cuanto al sábado, Meteogalicia informa de que la influencia anticiclónica se debilita por la llegada de vientos flojos del nordeste. Los cielos permanecerán despejados en general, con bancos de niebla en el interior. Entrarán nubes por el litoral norte al final del día y las temperaturas permanecerán sin cambios. El domingo empeora la situación con cielos nublados y bancos de niebla persistentes. Puede caer algún chubasco aislado en el litoral norte y zonas altas al quedar la comunidad en una zona intermedia entre las altas y las bajas presiones con vientos de componente norte. Las mínimas no experimentarán cambios, mientras que las máximas podrán descender ligeramente.

Rachas de más de 70 kilómetros por hora en áreas de Carnota, Cedeira y Malpica

La velocidad del viento unida a las bajas temperaturas contribuye a crear una sensación de más frío. Es uno de los parámetros necesarios para calcular este fenómeno que se da solo en invierno, cuando los vientos son más fríos. Así, a pesar de que el interior de la comunidad se registraron las temperaturas más bajas, en el litoral el viento alcanzó una velocidad considerable, que contribuyó a crear una sensación más acusada de frío. Entre las rachas máximas de viento que se alcanzaron en algunos puntos de la costa gallega destacan los 78,5 kilómetros por hora que se alcanzaron en Lira (Carnota), los 72,7 de Cedeira o los 71,6 kilómetros de Malpica. Así, en esas zonas se superaron mínimamente los cero grados de sensación térmica.

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