La sequía deja los embalses gallegos solo a la mitad de su capacidad en pleno invierno

La ocupación es un 20 % inferior a la media de los últimos diez años en estas fechas

¿Se está secando Galicia? Los embalses gallegos están a la mitad de su capacidad en pleno invierno.

redacción / la voz

La escasez de lluvias de los últimos meses tiene consecuencias sobre las reservas de agua de los embalses gallegos, que cerraron el año a la mitad de su capacidad y por debajo de los niveles habituales en estas fechas. La ocupación media de las dos cuencas hidrográficas gallegas, Galicia Costa y Miño-Sil era el 27 de diciembre (último dato hecho público hasta ayer por el Ministerio de Medio Ambiente) del 51,37 %. Son casi ocho puntos menos que el año pasado en la misma semana, cuando la ocupación era del 59,28, y un 20 % menos que la ocupación media de los embalses en los últimos diez años, que fue del 64,32 %.

La comparación con lo que ocurre en otras comunidades es también llamativa. Solo siete tienen una menor ocupación en sus presas que la gallega: Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, La Rioja, Navarra y Murcia. En todas las demás, los niveles de los embalses son más altos que los que se registran en Galicia, incluso en Andalucía, cuya ocupación en el último registro del año era del 53,64 %, o en Extremadura, donde era del 56,44 %.

Por cuencas, es ligeramente superior la que se registra en Galicia Costa, el 48,83 %, que la del Miño-Sil, que cerró el año con un 47,42 % (la media de ambas no se corresponde con la de la comunidad gallega porque la segunda de las demarcaciones incluye algunos embalses de la provincia de León). Los niveles, en ambas, son menores a los registrados en la última semana del 2015, y también a la media de los últimos diez años. En el caso de Galicia Costa, la ocupación hace un año (57,02 %) era casi doce puntos superior a la del último registro, mientras que la media de la última semana de los últimos diez años fue quince puntos superior a la actual, del 63,65 %.

Mientras, en la cuenca Miño-Sil el 47,42 % de ocupación actual es siete puntos inferior a la que había un año antes (54,90 %), y casi catorce puntos a la de la media del decenio, 61,10 %.

De todos modos, hay que señalar que si se excluyen las presas hidroeléctricas y se tienen en cuenta solo los datos de aquellas destinadas al abastecimiento de agua, la ocupación es más elevada: del 61 %. De hecho, por ahora no se ha activado ninguna alerta ni prealerta por sequía en las demarcaciones hidrográficas gallegas, según confirmaba ayer la Consellería de Medio Ambiente.

La Xunta sí había activado la situación de prealerta en el mes de septiembre en 22 concellos de la provincia de Pontevedra y en la cuenca del río Castro, en A Coruña. Augas de Galicia incrementó el seguimiento en esas zonas porque, aunque se garantizaba el abastecimiento a las localidades afectadas, sí se advertía de la necesidad de adoptar una serie de medidas preventivas y se llamaba al consumo responsable por si la sequía se prolongaba. Pocos días después, las lluvias ayudaron a paliar un poco esa situación.

Actualmente, el nivel más bajo entre los pantanos de abastecimiento de agua es el de Vilasouto, en O Incio, cuya ocupación era el 27 de diciembre del 33,3 %. El de Cecebre, que abastece a A Coruña, estaba al 54,5 %, y el de Caldas, que suministra agua a O Salnés, al 42 %. Mientras, el de Forcadas, del que capta Ferrol, estaba al 82 %.

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