Cae en un control al que llegó haciendo eses y con el coche destrozado

José Manuel Pan
josé manuel pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El conductor duplicaba la tasa de alcohol y la Guardia Civil trata de saber contra qué chocó antes de ser parado

02 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Entre la niebla, por el lado izquierdo de una carretera secundaria, estrecha y sin arcenes. Sin luces, con el parabrisas delantero roto, sin uno de los espejos retrovisores, con daños en los faros delanteros y con un lateral destrozado. Así llegó un BMW de color negro a un control de la Guardia Civil en Muimenta (Cospeito), en la provincia de Lugo. Los agentes no daban crédito. Cuando el coche llegó al punto de vigilancia se acercaron al conductor, que no llevaba el cinturón de seguridad. Era un joven. Fue identificado y cuando los guardias civiles le hicieron la prueba de alcoholemia comprobaron que duplicaba la tasa máxima (establecida en 0,25 en la prueba de aire).

A la vista de los daños del vehículo, los agentes sospechan que antes de llegar al control el coche pudo haberse dado golpes contra las señales de la carretera y contra postes y muros de casas mientras su conductor continuaba la marcha.

Tras dar positivo en alcoholemia, el conductor fue denunciado por una infracción grave y su coche fue inmovilizado. Los agentes investigan ahora si además de contra obstáculos fijos, el coche colisionó contra otros vehículos o si sufrió algún accidente de mayor gravedad. En el momento de elaborar esta información los investigadores de la Guardia Civil no tenían constancia de ninguna denuncia ni comunicación de un accidente en el que se hubiese visto implicado algún coche de características similares a las del BMW interceptado en Muimenta.