Fomento cuestiona la rentabilidad del último tramo del AVE en Ourense

El ministro pide «reflexionar» sobre el gasto de 600 millones para ahorrar 4 minutos

Variante de Ourense Variante de Ourense

redacción / la voz

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, parece dispuesto a decir lo que piensa sobre el AVE gallego, guste o no. Hace una semana vino a Galicia para preparar a la Xunta y a los gallegos para un nuevo retraso por «complicaciones» en cinco tramos en vías de desbloquearse, lo que supondría como mínimo una demora de un año. El AVE llegaría en diciembre del 2019, según pudo saber La Voz, pero esas cuentas se hacen con el 70 % del trazado en vía única, sin la variante de Ourense -los últimos 17 kilómetros del nuevo acceso ferroviario que aún no se licitaron- y con una solución para que los trenes de alta velocidad crucen la ciudad por el tortuoso trazado actual, donde en principio no podrían circular a más de 100 por hora.

Ayer, en una entrevista en TVE, el ministro de Fomento dejó claro que su departamento no ve rentable construir la variante de Ourense, la circunvalación ferroviaria que evitaría el paso por el trazado convencional actual. «Con el presidente Feijoo he hablado de la racionalización de las inversiones. Por ejemplo, el último tramo de Ourense [la variante] tiene planteada una solución de vía alternativa y hay dos posibilidades: si hacemos esa solución que está en estudio informativo [y pendiente del dictamen medioambiental] nos plantamos en el 2021 o el 2022. O se puede ir a inversiones mucho más limitadas que también son muy efectivas», aseguró, en referencia a la posibilidad de adaptar el trazado urbano de la línea convencional A Coruña-Zamora.

A continuación, el ministro introdujo el debate sobre la rentabilidad de este proyecto. «¿Cuál es la diferencia entre una y otra? Pues en el caso de la variante de Ourense son 600 millones para ahorrar cuatro minutos», aseguró, contraponiendo el arreglo de la vía actual «que también puede generar alta velocidad» con el nuevo trazado de doble vía. «Tenemos que reflexionar sobre si en un trayecto entre Galicia y Madrid por cuatro minutos merece la pena hacer una inversión de 600 millones de euros en lugar de destinar esa inversión a otros proyectos dentro de la comunidad autónoma», dijo, anticipando la posible queja de que ese dinero se vaya a otras obras de alta velocidad en España.

El entrevistador interpeló al ministro sobre si con el asunto del AVE «hemos vivido por encima de nuestras posibilidades», y el ministro reconoció que muchos presidentes autonómicos le piden más de lo que puede dar, «pero esa es su función». De alguna manera, en esa entrevista el AVE gallego volvió a quedar expuesto a que sea criticado por presuntos despilfarros, un debate que no se dio en otras conexiones de alta velocidad y a menudo se centra en la línea de alta velocidad que no solo da servicio a Galicia, sino también al noroeste de Castilla y León. En cualquier caso, De la Serna admitió que el presupuesto de su departamento sufrirá «cierta limitación» por la necesidad de alcanzar los objetivos de déficit.

El nuevo ministro de Fomento basó su intervención en la necesidad de introducir mejoras «en las líneas que tenemos» para reducir tiempos de viaje. «El debate se ha centrado mucho en cuánto dinero vamos a invertir aquí y se ha centrado menos en cuánto tiempo vamos a ahorrar». Pero al plantear las dos alternativas para Ourense como una decisión excluyente -es decir, o se hace una o la otra- vino a insinuar que aprovechar el trazado actual no sería una decisión transitoria para que llegue el AVE a Galicia mientras se termina la variante ourensana, sino algo aparentemente definitivo.

Esta cuestión probablemente no sea compartida en todos sus términos por la Xunta, a pesar de que la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, utilizó en una entrevista en La Voz la misma comparación del dinero a invertir y el ahorro de cuatro minutos de tiempo, una ganancia que otros expertos sitúan entre 8 y 10 minutos. A falta de más aclaraciones al respecto, está claro que Fomento no tiene intención de asumir el proyecto de variante, mientras sigue elaborando la nueva hoja de ruta para el tren gallego que deberá presentar al Gobierno autónomo a principios del año que viene. 

Conexión con Lugo

En esa nueva hoja de ruta probablemente se avance en los proyectos para la conexión de altas prestaciones con Lugo, una cuestión que pidió expresamente el presidente Feijoo durante la reunión que mantuvo con el ministro y el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar.

La oposición emplaza a Feijoo a «exercer de galego» y defender la fecha del 2018

Todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, con la excepción del PP, hicieron ayer piña para emplazar al mandatario autonómico, Alberto Núñez Feijoo, a «exercer de galego» y defender ante el Gobierno de Mariano Rajoy la fecha que estaba comprometida para concluir el AVE a Galicia: el 2018.

Tanto a En Marea como al PSdeG y el BNG no les parece razonable que el presidente de la Xunta sostenga ahora, como apuntó en una entrevista concedida a La Voz de Galicia, que espera a que el ministro de Fomento le traslade una nueva fecha para la conclusión del AVE. «O problema de Núñez Feijoo é a hemeroteca», manifestó Fernández Leiceaga, portavoz del PSdeG, quien remarcó que, en su día, el líder del PPdeG fue «tremendamente duro» con los Gobiernos de Zapatero y de Touriño en relación a los plazos para el AVE, «e agora descubrimos que debido á falta de xestión nos últimos catro anos, o AVE vaise a retrasar considerablemente»

Los intereses de Galicia

Añadió Leiceaga, y en eso coincide con la portavoz del BNG, Ana Pontón, que Feijoo no debería esperar a que Fomento le informe de una nueva fecha para el AVE gallego, sino que debería «defender os intereses de Galicia por riba dos intereses do seu goberno» y poner a todas las fuerzas políticas gallegas detrás de la bandera del 2018.

«A historia do AVE xa está a ser a historia interminable das mentiras de Feijoo», añadió Pontón, tras relatar que el presidente de la Xunta pactó con la Administración del PSOE una demora hasta el 2015, que después el PP retrasó al 2018 y ahora se propone retrasar nuevamente. «Feijoo está a ser útil nunha estratexia que creo que prexudica os intereses dos galegos», resumió Pontón. 

Cercanías

En las mismas tesis incidió el portavoz de En Marea, Luís Villares, quien puso de relieve que el intento del Ministerio de Fomento de retrasar más la llegada del AVE «evidencia a falta de peso político» de Feijoo en Madrid, a la vez que muestra la debilidad -dijo- del modelo de vertebración del territorio de los populares, debido a que renuncia al desarrollo de un modelo ferroviario de cercanías al centrar todas las inversiones en las conexiones de alta velocidad.

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