Casi 400 médicos de familia tienen más de 1.500 pacientes y 27, menos de 500

Hay dos facultativos en la comunidad y 536 en todo el territorio nacional con más de dos mil usuarios asignados

Cuántos pacientes atiende un médico de familia Cuántos pacientes atiende un médico de familia

Santiago / la Voz

Cada médico de familia atiende de media en Galicia a 1.281 usuarios. Al menos en teoría, porque hay enfermos recurrentes, que son habituales de las consultas de salud, y otros que apenas las pisan. La cifra está por debajo del promedio estatal, que en el 2015 se situaba en los 1.381. Y además ha habido un descenso en la carga asistencial de los facultativos en los últimos años, ya que en el 2008 cada especialista de primaria tenía asignadas 1.347 tarjetas.

Aun así, la situación es dispar en Galicia. La población se concentra en las ciudades y sus áreas metropolitanas, por lo que mientras los facultativos de zonas más pobladas pueden superar incluso los dos mil pacientes, en las zonas más rurales hay casos que no llegan a las 500 tarjetas sanitarias.

De los 1.857 profesionales de atención primaria que tienen asignado un cupo de población, dos sobrepasan los dos mil pacientes y 369 pasan de 1.500, mientras que 27 no llegan a los 500. El tramo más numeroso cuenta de media con entre 1.001 y 1.500 usuarios -1.201 facultativos-, mientras que el resto, otros 258, tienen entre 501 y 1.000 pacientes asignados a su consulta.

Aunque no existe un número oficial que los médicos del Servicio Galego de Saúde no deban rebasar, las sociedades científicas aseguran que 1.500 es el número óptimo de pacientes, por lo que desde el Sergas explican que, si se sobrepasa esa cifra, se vigila activamente la evolución de la asistencia sanitaria para evitar sobrecargas.

Criterios

Sin embargo, la casuística es muy variada y la decisión de dotar de un nuevo médico a un centro de salud obedece a más factores que simplemente el número de tarjetas que tenga. La Consellería de Sanidade pone un ejemplo: si un galeno tiene 2.000 pacientes en un consultorio en el que solo trabaja él, contratar a otro profesional implicaría dejar la ratio en mil. Sin embargo, si en un ambulatorio con 15 profesionales de 1.600 tarjetas se contrata a un nuevo médico, todos tendrían 1.500 pacientes, por lo que «la decisión de destinar nuevos recursos se hace en base a la carga asistencial dedicándolo al centro que mejor aproveche el nuevo recurso», sostienen.

Grandes diferencias

La enorme variabilidad en el cupo de pacientes -hay dos médicos en Galicia que tienen al menos 1.500 pacientes más que otros 27- obedece a muchas causas. Una zona rural, dispersa y envejecida, aunque no tenga densidad de población, necesita como mínimo un consultorio con un profesional.

En general, para eliminar un puesto de primaria en un centro de salud se garantiza que, al repartir sus pacientes, el resto de los compañeros no superarán las 1.500 tarjetas. Pero hay factores, como el número de consultorios de la zona «u otras variables específicas del centro», que se tienen en cuenta. Cuando, aun eliminando un médico el resto no sobrepasan los 1.500 pacientes, se busca reubicar a este profesional en donde sea más necesario.

Castilla y León arroja la mejor ratio y Baleares, la peor

Teniendo en cuenta solo las cifras, Galicia está en mejor situación que la media estatal, con 1.281 tarjetas por médico frente a los 1.381 del conjunto de España. Eso sí, el envejecimiento de la población -que eleva la frecuentación de los pacientes- y la dispersión geográfica hacen que el número de médicos de atención primaria y su ubicación no sea una mera división. En general las autonomías con usuarios más mayores y con localidades más aisladas tienen una ratio más positiva de recursos en los centros de salud, pero no siempre es así. Se cumple en Castilla y León, en donde la media no llega a los mil usuarios (924), mientras que en Aragón y Extremadura no superan los 1.200. Pero, por ejemplo, La Rioja también tiene mejores cifras que Galicia, con 1.244 tarjetas por profesional. La gallega es la sexta autonomía después de Castilla-La Mancha.

En el otro extremo está Baleares, en donde la media llega a los 1.718, y en Madrid y Valencia el promedio está por encima de las recomendaciones de las sociedades científicas, al pasar ambas comunidades de 1.500 pacientes de media.

Menos mujeres

De los 28.480 médicos de familia que recoge el Sistema Nacional de Salud, el 52 % son mujeres. La cifra está ligeramente por encima del porcentaje gallego, con un 51 %, pero es llamativa la diferencia entre comunidades. Así, en Madrid el 71 % de las profesionales de primaria son mujeres y, sin embargo, en Castilla-La Mancha son solo el 39 %. Aragón, por ejemplo, tiene un 50 %, y otras autonomías con una proporción similar, además de la gallega, son La Rioja, Murcia o Cantabria.

La distribución de pacientes entre los médicos de atención primaria en Castilla y León es la más llamativa. De los 1.484 profesionales que no llegan ni al medio millar de pacientes en España, la mitad están en esta comunidad, hasta el punto de que hay más facultativos con menos de 500 tarjetas que entre 501 y 1.000. Solo un médico en esta autonomía supera los dos mil, según los datos del SNS.

Baleares y Madrid tienen la mayor sobrecarga asistencial, hasta el punto de que de los 530 médicos que hay en los centros de salud de la primera autonomía, solo tres tienen menos de mil tarjetas en su cupo, y más de 420 pasan de los 1.500.

Sanidade autorizó ya 85.000 cambios de profesional en medicina de familia, unos 5.300 cada mes

En apenas dieciséis meses la Consellería de Sanidade autorizó casi 85.000 cambios de médico de familia en Galicia, lo que implica que cada mes deciden solicitar un nuevo profesional unos 5.300 gallegos que son mayores de 14 años.

Según las fuentes consultadas, el motivo fundamental no es el descontento con el profesional, sino más bien la logística: cambiarse a un centro de salud próximo al lugar de trabajo o al colegio de los hijos, sobre todo en aquellos casos en los que las familias residen en un concello y trabajan en otro.

El cambio de profesional de cabecera es posible desde hace años en la comunidad, pero desde abril del 2015 puede hacerse incluso eligiendo uno de otro concello, con la entrada en vigor de la ley de garantías sanitarias.

Si existe disponibilidad por parte del médico, se asigna directamente, y si el facultativo ya tiene un cupo elevado, el cambio puede autorizarse en circunstancias especiales, como son la conciliación familiar o cuando existe una conflicto constatado con el otro profesional.

Vigo, a la cabeza

Por áreas sanitarias, desde la entrada en vigor de esta ley autonómica,  Vigo es la zona en donde se llevaron a cabo más cambios de médico de familia en relación al total de la población, seguida de Lugo,  Ourense y Santiago. A Coruña, Pontevedra y  Ferrol son las gerencias sanitarias que registraron menos solicitudes para tener otro profesional.

Además del médico de cabecera, bajo el paraguas de la ley de garantías sanitarias también puede pedirse un cambio en el personal de enfermería, en pediatría o también en el caso de las matronas para las mujeres embarazadas.

 

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