Padres y profesores vuelven a respirar tranquilos con la nueva reválida

Escolas Católicas pide que la próxima selectividad mida más las competencias


redacción / la voz

El presidente de los directores de institutos públicos de Galicia (Addiga), Adelino Pose, valoraba ayer muy positivamente el anuncio del ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, y del presidente de los rectores, Segundo Píriz, sobre la nueva reválida de bachillerato. «Es lo mejor que se podía hacer en este momento», explicó el director del IES Xulián Magariños de Negreira, «porque es razonable, es lo que querían los rectores y da tranquilidad a padres, profesores y alumnos, claro».

Añadía, eso sí, que «para llegar hasta aquí no hacía falta un viaje tan largo», aludiendo con cierto humor al hecho de que la prueba es prácticamente igual a la selectividad, solo cambia en cosas muy menores: hay que examinarse obligatoriamente de siete asignaturas, pero solo cinco harán media con la nota del bachillerato, y las otras dos, que son materias de opción, servirán para subir nota, no para bajarla; ya no se elige entre Historia de la Filosofía e Historia de España, ya que es la segunda materia la obligatoria para el examen; y los alumnos no van a poder elegir otras materias optativas (Anatomía, Psicología o Informática) para subir nota.

Tranquilidad fue también la palabra empleada por Ignacio Parajó, secretario autonómico de Escolas Católicas, que aglutina a más de cien colegios religiosos en la comunidad: «La noticia da, en este momento, tranquilidad y serenidad al curso». Sin embargo, el director del Miralba vigués va más allá y espera que en el pacto de educación se incluya un examen de acceso a la universidad diferente: «Necesitamos algo más acorde con los tiempos». Se refiere a una prueba que valore las competencias frente a la repetición de conocimientos, y que se extienda a la universidad, porque entiende que ahora el tercer ciclo sigue manteniendo en gran medida el aprendizaje tradicional de clase magistral y memorización.

Y si para los profesores la nueva reválida, por parecida a la selectividad, ha supuesto un gran alivio, para los padres ha sido una noticia mejor. María José Mansilla, de la Congapa (colegios concertados) reflexionaba que «cuando se habla de la escuela parece que nos olvidamos de los de estudiantes de bachillerato, pero no es así. Este año se ha demostrado que pueden generar mucha preocupación. Ni padres ni alumnos sabíamos a qué se iban a enfrentar». Por eso, considera la noticia excelente, y además cree que es «una buena base para un pacto. De sabios es rectificar, y creo que hay que olvidar las críticas de lo que se ha hecho hasta ahora y ponerse a negociar. Espero que también cuenten con los padres». La presidenta de Confapa (colegios públicos), Helena Gómez Vecino, se felicitó por la acción de los colectivos que con sus movilizaciones han conseguido esta revisión.

«Máis dúbidas xeradas que cambios reais», dice Armas, presidente de la CIUG

La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) es un organismo formado por las tres universidades que se encarga de diseñar, realizar y corregir la prueba de acceso a la universidad, así como de todo el proceso de matriculación de los alumnos.

Su presidente, Pedro Armas, quiso dejar clara la postura del organismo: «Ao marxe dos avatares políticos, o importante é que calquera proba se leve a cabo con garantías de anonimato, seguridade e rigor na elaboración e corrección dos exames; seguida dun proceso transparente de acceso aos graos universitarios. En Galicia as tres universidades funcionan como un único Sistema Universitario Galego, que conta coa CIUG para garantir esas condicións dende hai décadas, o cal da tranquilidade aos profesores, estudantes e familias. Os axustes derivados da nova estrutura da proba e da aplicación de criterios homoxéneos en tódalas universidades españolas no son problemas para a CIUG. Ao final teñen sido máis as dúbidas xeradas que os cambios reais. Fronte a dúbidas e adiamentos, habemos pór sentidiño común e profesionalidade».

Características de la nueva reválida

Siete materias obligatorias. Los alumnos gallegos tendrán que examinarse de las cuatro asignaturas troncales comunes (Lengua, Lingua, Primera Lengua Extranjera e Historia de España), y de tres de opción: la obligatoria (Matemáticas, Arte o Latín, según la especialidad) y dos a elegir en cada una de las modalidades.

Hasta 14 puntos de nota. El examen de cinco de las asignaturas (las cuatro comunes) valdrá 10 puntos. A partir de un 4 se podrá hacer media con la nota del bachillerato (60 % el bachiller y 40 % la reválida). Los otros dos exámenes (de materias de opción) son obligatorios pero solo subirán nota, hasta 14.

Las mismas ponderaciones que hasta ahora. Las facultades valoran más las asignaturas de opción cercanas a su currículo. Por ejemplo, un alumno saca un 8 entre la reválida y bachillerato, pero además tiene un 9 en Biología y un 10 en Química; Medicina pondera en 0,2 esas materias, así que su nota final será 11,8 (8 + 9x0,2 + 10x0,2).

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