Feijoo: «Pensemos menos nos votos e máis nas persoas, o que importa é Galicia»

Juan María Capeáns Garrido
juan capeáns SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

MARTA CARBALLONACHO L.TELLA

El presidente de la Xunta agradece el tono de la oposición en su investidura y pide consensos

11 nov 2016 . Actualizado a las 08:19 h.

Galicia ya tiene presidente de la Xunta, por la vía rápida y a la primera. Alberto Núñez Feijoo obtuvo el respaldo mayoritario de la Cámara. Lo hizo con los 41 síes populares por 34 votos de la oposición en contra. La aritmética, por esperada, era lo de menos. La primera sesión parlamentaria con participación activa del candidato y de los portavoces de la oposición tenía vocación de termómetro y no decepcionó. Si hace cuatro años se evidenció que la legislatura iba a ser bronca, y lo fue, ayer se abrieron puertas a una nueva etapa, con más ofertas de diálogo y con ánimo de consenso en los temas estratégicos para Galicia.

A pesar de llevar meses alejado del estrado y del escaño, la sesión de investidura evidenció que Feijoo mantiene intacta su tenacidad dialéctica cuando de defender sus ideas se trata y su querencia por el cuerpo a cuerpo político. Nada de lo que dijo, ni cómo lo dijo, fue aleatorio o casual. Dejó que hablasen los cuatro portavoces sin hacer un solo aspaviento y esperó pacientemente su turno de réplica, en el que repartió su tiempo a partes iguales para todos los grupos de la oposición, lo que ya dio pistas de sus intenciones.

Entre sus intervenciones de la mañana y de la tarde tuvo tiempo de elogiar hasta el sonrojo a Fernández Leiceaga (PSOE) por su condición de economista y por su pasado parlamentario, e incluso llegó a pedirle disculpas por utilizar mal un dato sobre el sector eólico. «Fixo vostede o discurso económico máis sólido dos que escoitei», le espetó, aunque lamentó que algunas de sus reflexiones y datos tuvieran un barniz partidista. Con él debatió sobre economía, sobre demografía y sobre lo que hiciera falta, cualquier cosa para subrayar la idea de que con los socialistas hay posibilidad de entendimiento en cuestiones esenciales, mientras que con el resto está por ver.