Diego Calvo, vicepresidente del Parlamento

Santalices continuará al frente de la presidencia de Cámara en la nueva legislatura y Pedro Puy seguirá como portavoz de los populares en el hemiciclo

J. Capeáns
La Voz

Con la toma de posesión de los 41 diputados del PP, los 14 de En Marea, los otros tantos del PSOE y los 6 del BNG, esta mañana arranca en el Pazo do Hórreo la décima legislatura autonómica. Minutos antes de dar comienzo la sesión constitutiva, el presidente de la Xunta y de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijoo, ha confirmado a puerta cerrada a sus parlamentarios los nombres elegidos para ocupar cargos de relevancia en el hemiciclo.

Al frente de la presidencia del Parlamento continuará el ourensano Miguel Santalices. La vicepresidencia primera la dejará la pontevedresa Marta Rodríguez Arias para que sea ocupada por el coruñés Diego Calvo. Entretanto, la secretaría será para la lucense Raquel Arias. Pedro Puy seguirá como portavoz de los conservadores en la Cámara, puesto que lleva desempeñando desde el 2011, y asumirán el rol de viceportavoces Miguel Tellado y Paula Prado, aunque el grupo valora la posibilidad de crear una tercera portavocía, aunque esta decisión estará vinculada a la formación de Gobierno con la siguiente renuncia a las actas de los nuevos conselleiros. El ascenso en la Cámara de Calvo y Arias también obliga al PP a buscar nuevos rostros para las delegaciones provinciales de la Xunta en A Coruña y Lugo.

La oposición ya había descubierto sus cartas en jornadas precedentes. Eva Solla (En Marea) asumirá la vicepresidencia segunda de la institución y la socialista Concepción Burgo, la vicesecretaría. En cabeza de cada grupo parlamentario figurarán Luis Villares, por En Marea; Xoaquín Fernández Leiceaga, por el PSdeG; y, finalmente, Ana Pontón, por el BNG.

Los 75 parlamentarios fueron jurando y prometiendo sus cargos, aunque los miembros del BNG, que prometió la Constitución y el Estatuto «baixo imperativo legal», y la mayoría de los de En Marea aprovecharon su breve intervención para hacer otro tipo de declaraciones de intenciones. 

Santalices, en una breve intervención, agradeció la confianza de su grupo y reclamó ya desde la presidencia que esta sea la «lexislatura do respecto institucional» y puso como objetivo a los nuevos parlamentarios profundizar en la participación ciudadana. Quiere que la Cámara gallega se la más «eficiente», que mantenga su capacidad legislativa y que, además, lo haga al «menor coste».

El portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, afirmó tras concluir la sesión que espera que los posibles cambios que puedan ocurrir a lo largo de esta legislatura no produzcan «frustración» entre los grupos, tal y como ocurrió en el anterior período, y añadió que el funcionamiento de la Cámara depende «mucho de las circunstancias del momento» y de la personalidad de sus miembros, si bien confía en que esta etapa sea menos convulsa que la anterior.

Luís Villares, que de los portavoces es el único nuevo en O Hórreo, declaró al término de la sesión que En Marea pretender ser la «garantía» parlamentaria de la defensa de los derechos y libertades que el PP, vaticinó, «seguirá recortando», y ya anunció algunas iniciativas en defensa de los trabajadores o de intereses «nacionais estratéxicos» como la AP-9 o la dotación de más recursos para que la Justicia pueda luchar contra la corrupción.

El portavoz del PSdeG, Xoaquín Fernández Leiceaga, garantizó que su grupo trabajará con «ilusión e gañas» en favor de los intereses de Galicia, y calificó de «razoable» el acuerdo entre los grupos de la oposición para el reparto de puestos en en la Mesa. 

Ana Pontón, la líder del BNG, anunció «un tempo novo» para su grupo parlamentario y aseguró que los seis diputados quieren trabajar con «humildade» tras años en los que apreció «moita arrogancia» en el hemiciclo. Pretende que el Bloque demuestre que se puede trabajar con «un pe» en las instituciones y con el otro en la calle, haciendo una oposición rigurosa «con ideas e propostas». 

Estos tres últimos publican hoy en La Voz sendos artículos de opinión acerca de lo que esperan del ciclo 2016-2020. En ellos, el líder del partido instrumental en el que se integran Podemos, Anova y EU apuesta por hacer del Parlamento «unha caixa de resonancia das demandas e necesidades sociais». «Faremos unha oposición seria e responsable que permita avanzar a Galicia», escribe el de los progresistas. «Imos dar o mellor de nós -proclama la del Bloque- para devolver a esperanza ás persoas que non a teñen».

Con la sesión constitutiva del Parlamento regresaron al exterior las protestas de colectivos en dificultades. Los trabajadores de Isolux protestaron por el cuarto ERE que supondrá 32 despidos en Galicia, y los empleados del Banco Popular pidieron a los congresistas que tomen partido en los recortes que prepara la entidad bancaria en toda España, que en Galicia afecta a 42 oficinas que cerrarán definitivamente.

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