La crisis del PSOE agudiza más la división entre las familias del partido en Galicia

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Carmela Silva, Lara Méndez, Pilar Cancela y Laura Seara
Carmela Silva, Lara Méndez, Pilar Cancela y Laura Seara

Carmela Silva cuestiona que Cancela defienda a los militantes cuando fue «puesta a dedo»

30 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Inquietos unos y avergonzados otros, buena parte de los socialistas gallegos han tomado posiciones en torno a la rebelión promovida por los barones territoriales contra Pedro Sánchez, que insiste en aferrarse al cargo de secretario general pese a que más de la mitad de su ejecutiva presentó la dimisión. En el PSdeG se sucedieron ayer los pronunciamientos de varios dirigentes políticos, de algunas agrupaciones y de numerosos militantes, que acentúan todavía más la fractura dejada por las primarias de mayo, en las que Leiceaga se impuso a Méndez Romeu dividiendo el partido en dos grandes bloques.

Aquel esquema se reproduce ahora, aunque con algunas variaciones. Los que respaldaron en las primarias a Méndez Romeu, empezando por Abel Caballero y continuando por José Blanco, Carmela Silva, Pachi Vázquez, Sánchez Bugallo, Laura Seara, Mar Barcón, Beatriz Sestayo, Marisol Soneira o González Santín, respaldan a los barones territoriales, capitaneados por la presidenta andaluza, Susana Díaz. Y los que apoyaron a Leiceaga, desde la presidenta de la gestora del PSdeG, Pilar Cancela, hasta el senador Modesto Pose, los alcaldes de Lugo y Vilagarcía, Lara Méndez y Alberto Varela, los afines a Besteiro en Lugo o a Valentín González Formoso, en A Coruña, no ocultan sus colores sanchistas, como la mayor parte de los militantes que se expresan en las redes sociales.

Quizás el principal cambio es el protagonizado por el propio Xoaquín Fernández Leiceaga, el candidato a la Xunta, que lleva varios días enmudecido y ajeno a la crisis socialista que se precipitó tras las elecciones gallegas y vascas, mientras en su entorno hay personas que no ocultan su sintonía con Susana Díaz.

No es el caso de Pilar Cancela, que a ayer volvió a portar el estandarte de los de Sánchez con una cerrada defensa del secretario general, al que considera «lexitimado polo voto directo da militancia». Propone resolver el litigio en un congreso con primarias, para que sean las bases «as que decidan co seu voto a continuidade ou o cambio».

Pero las reacciones contra Cancela se sucedieron a los largo de toda la jornada. Carmela Silva, presidenta de la Diputación de Pontevedra, la censuró por «enarbolar la bandera de los militantes» cuando ella misma fue «puesta a dedo» por Ferraz y lleva seis meses en el puesto sin respaldo. Responsabilizó también a la gestora gallega de los malos resultados del PSdeG en las elecciones del pasado domingo.

«Pedro [Sánchez] sigue atrincherado en su megalomanía», escribió ayer en Twitter la exdiputada ourensana Laura Seara, que se prodigó en varias televisiones cuestionando la huida hacia adelante del secretario general y el respaldo que le brinda la gestora gallega. «Pilar Cancela no representa el socialismo de Galicia ni a sus militantes, representa a Ferraz y a los que engañaron a los militantes», comentó en la misma red social Pachi Vázquez, ex secretario general del PSdeG. Pero a Sánchez le llegaron también numerosos apoyos desde Galicia, una federación que siempre le brindó apoyo a través de Gómez Besteiro. La alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, respaldó ayer los planes de Sánchez para convocar un congreso con primarias en el comité federal «para volver a escoitar á militancia». Lo mismo hicieron varias agrupaciones de A Coruña, como Corcubión, Fisterra o Vimianzo, alineados con el secretario general, al igual que las ciudades de Ourense y Pontevedra. Agustín Fernández, secretario general en esta última, pidió «respecto pola democracia interna e pola lexitimidade dos cargos elixidos», y lo mismo hizo Carmen R. Dacosta desde Ourense. Ferraz, a través de circulares internas de adhesión de César Luena, llevó la guerra a todo el territorio. Y Galicia respondieron reproduciendo los bandos.