Investigan la autoría de una nota manuscrita que apareció en la habitación del hospital donde mataron a Isabel Fuentes

La acusación particular no quiere dejar cabos sueltos y ha pedido un informe caligráfico que corrobore su autoría


ourense / la voz

Prácticamente está terminada la investigación judicial sobre la muerte de Isabel Fuentes, la vecina de Verín que perdió la vida el 8 de mayo del 2015 apuñalada en el CHUO cuando se recuperaba de una agresión anterior con un martillo, en las dos ocasiones presuntamente a manos de su marido, Aniceto Rodríguez. Solo falta determinar si es este hombre el autor de una nota manuscrita aparecida en la habitación donde Isabel murió y donde él intentó sin éxito quitarse la vida. Incluye frases y expresiones que las partes personadas en la causa tachan de inconexas y también una referencia a irse xuntos, que se interpreta como una confesión. Que ese papel pueda tener algún valor determinante es algo poco probable, pero la acusación particular no quiere dejar cabos sueltos y ha pedido un informe caligráfico que corrobore su autoría. La firma incorporada en el DNI de Aniceto no ha sido suficiente para que los especialistas hicieran un informe concluyente. Han pedido algún escrito más, indubitado, para poder hacer el cotejo. Desde el juzgado, la respuesta ha sido dirigirse al imputado para que envíe alguna hoja manuscrita anterior a los hechos. Teniendo en cuenta que está en prisión y tampoco se ha autorizado su salida, ni ordenado un registro en la vivienda de Pazos, difícilmente será atendida esa inusual petición por parte de Aniceto Rodríguez. La situación se complica, además porque el acusado sufre las secuelas de un ictus posterior a la muerte y al intento de suicidio, por lo que tampoco resultaría factible aportar muestras de escritura actual.

Queda por ver qué camino se sigue ahora: si el juez decide la entrada en la vivienda en busca de algún escrito de Aniceto, o si renuncia a esta prueba dada la aparentemente escasa relevancia que tendrá. Siempre a salvo de acciones inesperadas, la intervención del detenido en la muerte de Isabel Fuentes es algo que no ha sido objeto de discusión desde que se produjo el suceso en mayo del 2015.

Que Aniceto está afectado por el ictus es algo que ninguna parte discute, aunque seguramente será motivo de debate su alcance. Los forenses han dictaminado que está en condiciones de ser juzgado, igual que pudo prestar declaración y acudir hasta la casa de Pazos para una reconstrucción de hechos de la primera agresión del 8 de abril del 2015.

La familia sigue reclamando que la jueza que inició el caso sea sancionada

Mientras la causa avanza, con la perspectiva de que antes de finalizar el año pueda estar rematada si no se atasca más la prueba caligráfica, la familia sigue esperando respuesta del Consejo General del Poder Judicial a su recurso de alzada contra la decisión de no expedientar a la jueza que era responsable de la instrucción de la primera agresión. Los allegados sostienen que de haber actuado de otro modo, como pedía la Guardia Civil cuando la investigación permitió determinar que no era un robo sino un caso de violencia de género el que se había producido el 8 de abril del 2015 dentro de la vivienda, el agresor no hubiera tenido ocasión de rematarla en el CHUO. El consejo decidió el pasado octubre que la jueza había actuado correctamente.

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