La interinidad política lastra la actividad de Fomento, centrada en obras de conservación

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Actividad de Fomento en Galicia en lo que va de año
M.M.M.

El único proyecto relevante licitado en estos ocho meses es el acceso ferroviario al puerto de Ferrol

02 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Un Gobierno en funciones desde diciembre y un Ministerio de Fomento descabezado desde que Ana Pastor asumió la presidencia del Congreso el pasado 19 de julio han reducido sensiblemente el impulso político y económico de este departamento en Galicia. Tan solo la existencia de unos presupuestos aprobados han podido mantener cierto pulso en alguna de las obras clave, como el nuevo acceso ferroviario a Galicia, aún con problemas para poder avanzar con las obras al ritmo deseable debido a las complicaciones con los modificados de proyecto y otros problemas. De seguir así la situación habrá Presupuestos prorrogados algo que, en realidad, no sería tan negativo para Galicia, que volvería a contar con una partida de 731 millones para su proyecto de infraestructuras estrella. La situación de interinidad no sería tan negativa, por tanto, si no se hubiera prolongado durante tanto tiempo.

Con media docena de tramos del AVE parados, la actividad de Fomento en funciones se centra en trabajos de conservación y seguridad vial, obras de muy bajo presupuesto pero no por ello secundarias. La crisis dejó numerosos baches y obras pendientes que hay que solucionar con el alivio presupuestario de los dos últimos años, y en eso se está centrando en estos últimos meses la actividad del ministerio, dirigido ahora por el ministro de Justicia, Rafael Catalá, conocedor de la casa al haber sido la mano derecha de Pastor en la Secretaría de Estado de Infraestructuras.

Con las obras que cuentan con presupuesto y pequeñas licitaciones en conservación o seguridad vial -especialmente en carreteras muy castigadas por el tráfico como la N-550 o las dos autovías de acceso a la Meseta- el trabajo de Fomento en Galicia podría definirse como rutinario o corriente. El artículo 101 de la Constitución y su posterior desarrollo reglamentario prevé que un Ejecutivo en funciones se limite a despachar asuntos corrientes sin tomar decisiones que puedan condicionar la praxis política del futuro Gobierno. Es decir, las licitaciones de grandes proyectos entrarían en esta categoría, pues suponen un compromiso presupuestario heredado para el gabinete entrante.