El PSdeG planea aplazar unos días su comité nacional para evitar un cisma

Manuel Cheda
M. Cheda SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

CARMELA QUEIJEIRO

La dirección socialista busca mayor margen para negociar las listas con los críticos

27 jul 2016 . Actualizado a las 10:45 h.

El proceso de elaboración de las candidaturas socialistas para las autonómicas, ya en marcha, verá alterado el tramo final de su calendario, probablemente. Encabezada por Pilar Cancela, la comisión gestora que gobierna el PSdeG desde marzo planea aplazar unos días el comité nacional del partido que debatirá sobre la composición de las listas, cita en principio programada para el 31 de julio. El motivo, evitar que las pugnas internas que en estos momentos sacuden la organización deriven en la escenificación de un auténtico cisma.

Desde el jueves, los progresistas vienen celebrando asambleas locales para la proposición de potenciales diputados en la legislatura 2016-2020. La primera de las importantes tuvo lugar el martes en Pontevedra. A esa seguirán el miércoles las de Vilagarcía, Ferrol y Vigo; y, ya el jueves, las de Santiago, Lugo, Ourense y A Coruña. El viernes en tierras pontevedresas y ourensanas, y el sábado en coruñesas y lucenses, luego se desarrollarán las ejecutivas y comités provinciales llamados a elevar a la dirección gallega sus propuestas.

Inicialmente, el domingo de buena mañana la gestora iba a aprobar un informe vinculante sobre los cuatro borradores de candidaturas que reciba para, solo horas después, someterlo a la consideración, sin capacidad de cambio, del comité nacional, que es el máximo órgano del PSdeG entre congresos. Finalmente, unas jornadas más tarde, la comisión federal de listas del PSOE validaría en Madrid las alineaciones escogidas.

La cúpula socialista, no obstante, teme que las reuniones provinciales del sábado y, sobre todo, las del viernes, transcurran en un ambiente excesivamente tenso y concluyan sin nominaciones de consenso. Ello conduciría sin remedio el domingo a un comité nacional de enfrentamiento total entre las grandes corrientes de la formación: por un lado la oficial, que abanderan Cancela y el aspirante a suceder a Feijoo en el poder, Fernández Leiceaga, y por el otro la de los críticos, encabezada por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, pero también integrada por los restos del pachismo y los afines al perdedor de las primarias de mayo, José Luis Méndez Romeu. «Es preferible, tras los comités provinciales, dar algo de tiempo a que todo repose un poco. Es mejor abrir un espacio de diálogo con las provincias», argumentan su postura fuentes de la dirección del PSdeG.

Mayormente, al regidor olívico y a Leiceaga los separa la pretensión del segundo de incluir en las listas de Pontevedra a Gonzalo Caballero, sobrino y a la vez adversario político del alcalde. El primer capítulo de esa pugna se librará esta tarde, en una asamblea local para la que el colaborador del candidato a la Xunta pidió, a través de mensajes de móvil, el apoyo de la militancia.

Cómo acaba la batalla se sabrá en agosto, cuando trasciendan las candidaturas. No obstante, de movimientos previos se puede avanzar que la renovación en puestos de salida será, como poco, del 61 %, y que al menos 10 de los actuales 18 parlamentarios dejarán de serlo: Méndez Romeu, Marisol Soneira, Sánchez Bugallo, Emilio Vázquez, Marian Ferreiro, Carmen Gallego, José Manuel Gallego, González Santín, Vicente Docasar y Carmen Acuña. La papeleta de A Coruña la abrirá Leiceaga. Y las de Lugo, Ourense y Pontevedra, probablemente, Luis Álvarez, Carmen Rodríguez Dacosta y Abel Losada.