Las vías abiertas del caso Angrois

Todavía quedan muchas preguntas sin respuesta, incluida la de cuándo comenzará el juicio por el accidente


Redacción / La Voz

Este domingo se cumplían tres años del accidente ferroviario que costó la vida a ochenta personas y que ocasionó heridas a otras 140. Los 1.096 días transcurridos desde entonces no han sido suficientes para cerrar todos los interrogantes sobre lo ocurrido aquel 24 de julio del 2013. A lo largo de los próximos meses las respuestas deben ir llegando por tres vías.

La judicial

Reapertura de la instrucción. Si los cálculos que se hacían hace un año se hubiesen cumplido, a estas alturas estaría celebrándose o a punto de hacerlo el juicio por el accidente de Angrois. Sin embargo, no solo no es así, sino que a día de hoy es imposible aventurar cuándo podrá comenzar. A principios del mes de octubre, el juez que instruye el caso, Andrés Lago Louro, puso fin a la instrucción a través de un auto en el que señalaba como único imputado a Francisco José Garzón, el maquinista que conducía el Alvia. En su exposición, pese a reconocer que la seguridad era mejorable, el juez recogía como única causa directa del accidente el exceso de velocidad en la curva.

En aquel momento las víctimas anunciaron que recurrirían, y casi ocho meses después otro auto, esta vez de la Audiencia de A Coruña, daba un vuelco al caso. Fue a finales de mayo cuando la Audiencia ordenó reabrir la instrucción con el fin de averiguar si existen responsabilidades más allá de la del maquinista. Entre otros argumentos, los magistrados entendían que había indicios de que en la curva «se producía un riesgo por error humano de tal intensidad que, de haber sido evaluado, habría impuesto su minoración o su eliminación». Hay, por tanto, para la Audiencia, indicios de que el ADIF no evaluó el riesgo en la curva.

Desde el mes de mayo no se han dado nuevos pasos, pero el juzgado debe reabrir la instrucción y las partes confían en que el juez emita pronto un auto que reactive el proceso. Cuánto se demorará ahora la instrucción es una incógnita, aunque tanto la plataforma de víctimas como la defensa del maquinista no están tan preocupados por el tiempo como por que se practiquen las pruebas y se tomen las declaraciones que ellos confían que contribuirán a determinar responsabilidades. En todo caso, todas estas incógnitas irán aclarándose en los próximos meses.

La investigación

El varapalo de la Agencia Ferroviaria Europea. A principios de mes la plataforma de víctimas tenía acceso en Bruselas al informe de la Agencia Ferroviaria Europea (ERA), un documento que había encargado la Comisión Europea tras la reunión que mantuvieron sus responsables en el mes de noviembre con las víctimas y con la portavoz del BNG para Europa, Ana Miranda. En ese informe la ERA concluía que el accidente no se investigó de forma apropiada y que la investigación realizada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo tutelado por Fomento, no fue independiente. Además, destacaba que la CIAF puso el foco de las responsabilidades sobre el maquinista sin identificar otras causas subyacentes.

En principio todo indicaba que tras ese demoledor informe de la agencia europea el organismo español tendría que realizar una nueva investigación, pero de momento no está claro que vaya a ser así. Una vez conocido el varapalo de la Agencia Ferroviaria Europea, la comisión de investigación española emitía un comunicado en el que decía que no había detectado ningún elemento que afectase a sus recomendaciones. Parece, pues, que en principio este organismo no está dispuesto a abrir una nueva investigación sobre el accidente.

Por su parte, Fomento asegura que los servicios jurídicos del Estado le han dicho que el ministerio no puede ordenar a la CIAF que haga otra investigación ni pedirle que modifique la anterior. Mientras, el BNG denunció al Estado español en Bruselas.

Las víctimas, por su parte, solicitaron una reunión con la hasta hace unos días ministra de Fomento, Ana Pastor, con el fin de abordar esta cuestión. Pero ese encuentro, fijado para el martes pasado, coincidió con la jornada en la que Ana Pastor fue nombrada presidenta del Congreso. Ni ella ni su sustituto en Fomento, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, acudieron a la cita con las víctimas que, molestas, dejaron sus reivindicaciones por escrito y abandonaron la reunión. La polémica sigue abierta.

La política

El no continuado a la comisión de investigación. Tanto en el Congreso de los Diputados como en el Parlamento de Galicia se ha debatido varias veces la creación de una comisión de investigación sobre el accidente de Angrois. La propuesta nunca fue aprobada. El pasado martes BNG y grupo mixto registraron en la Cámara gallega una petición de reunión de la diputación permanente con el fin de debatir una vez más la petición de una comisión de investigación, una cuestión que retoman a raíz precisamente del informe de la Agencia Ferroviaria Europea.

Las compensaciones económicas, sin determinar hasta que haya sentencia

Tres años después, las víctimas todavía no han sido indemnizadas. Solo algunas de ellas han cobrado un anticipo que las compañías de seguros depositan en el juzgado para evitar después los intereses. Pero la mayoría no han cobrado nada. Será una vez que acabe el juicio cuando se determinen las indemnizaciones que le corresponden a cada uno de los heridos en el accidente y a los herederos de los fallecidos. La demora del proceso judicial retrasa también el cobro de compensaciones, pero para la mayoría de las víctimas ese es un asunto menor. Su principal preocupación, insisten, es conocer todas las causas que llevaron a que aquel tren se saliese de la vía y poner nombre a todos los responsables de ello.

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