Los pactos con las mareas dividen al PSdeG

Méndez Romeu y Leiceaga mantienen posiciones opuestas sobre la política de acuerdos para desalojar al PP


santiago / la voz

Hay tres cuestiones esenciales que planean sobre las elecciones primarias que celebran los socialistas gallegos para elegir al candidato a la presidencia de la Xunta. Una de ellas es el rol que debe desempeñar el PSdeG ese juego de tronos que enreda a nivel federal a Pedro Sánchez y a Susana Díaz; otra es el choque generacional entre los equipos de los dos aspirantes a dar la batalla por la Xunta, Méndez Romeu y Fernández Leiceaga, y, la tercera, quizás la más definitoria, es la posición sobre la política de alianzas del partido. Pactar o no pactar. Gobernar o quedar en la oposición. Entenderse con las mareas o rehuirlas. That?s the question, que diría Hamlet.

 Justo cuando el PSdeG está amenazado con convertirse en la tercera fuerza política, como le ocurrió hace un año en las ciudades de Ferrol, A Coruña, Santiago y Ourense, y se volvió a producir en el conjunto de Galicia en las generales de hace cinco meses, la posición ante los pactos es algo capital. Y en eso hay una diferencia fundamental entre los dos candidatos de las primarias, que a su vez fractura el partido en dos mitades.

De un lado está José Luis Méndez Romeu, muy curtido ya en este dilema. En 1997, era el jefe de campaña de Abel Caballero, cuando el PSdeG sufrió el sorpasso ante el BNG. Ahora los papeles están como invertidos, y es Caballero el patrocinador de la campaña de Méndez Romeu, pero la posición no ha variado en lo fundamental en estas dos décadas. Méndez rechaza cualquier acuerdo con las mareas que no esté liderado por los socialistas, al igual que defendió Caballero en 1997 acerca del BNG. En caso de que el PSdeG no pudiera sostenerse en pie como segunda fuerza, la solución sería dejar gobernar al PP, pues Méndez considera que fue un error darle a sus contrincantes alcaldías como las de A Coruña o Ferrol.

La respuesta que da al dilema Xoaquín Fernández Leiceaga, que en 1997 militaba en aquel BNG que superó al PSdeG, es diferente. Aunque coincide con Méndez Romeu en desterrar un escenario de un nuevo sorpasso, esta vez ante los socios de En Marea, deja entrever que la prioridad ha de ser el desalojo del PP. «As mareas non nos gustan, pero o PP aínda nos gusta moito menos», declaró esta semana en una entrevista en La Voz, en la que también dejó claro que abrirle la puerta de algunas alcaldías a las mareas no fue ninguna equivocación.

Esas son las dos almas que cohabitan en el PSdeG y que van a entrar en colisión en las primarias del próximo día 28. No es el único motor en la conformación del voto de estas elecciones internas, pero sin duda es el más estratégico para definir el rumbo futuro del partido en Galicia.

El otro motor que está moviendo a la militancia es la toma de posición en el «tablero de ajedrez de la batalla orgánica federal», expresión acuñada por Gonzalo Caballero para referirse a las tensiones entre Pedro Sánchez y los barones territoriales.

Nuevamente aquí, el PSdeG debe definirse en las primarias. En torno a Méndez Romeu se ha conformado una gran alianza de agraviados con Besteiro, con Pedro Sánchez, o con ambos a la vez, bien hilvanada por el habilidoso José Blanco, quien paradójicamente podría erigirse a la vez en el padre político de Sánchez y de Besteiro. No obstante, Blanco, como Abel Caballero, Pachi Vázquez, Orozco, González Santín, Mar Barcón, Beatriz Sestayo, Sánchez Bugallo o Marisol Soneira, invirtieron todas sus acciones en comprar futuro político mirando a Sevilla.

La argamasa del bloque conformado en torno a Leiceaga no es tanto la posición crítica ante Susana Díaz, pues no lo son, sino más bien el intento de abrir una vía más autónoma en el partido, pero manteniendo la lealtad con Ferraz y la gestora del PSdeG tan cuestionada por el otro bando.

Y el tercer motor de estas primarias es la dinámica generacional, lo viejo frente a lo nuevo, un planteamiento que interesa más al que equipo de Leiceaga que al de Méndez, pues como valor político con menos de 45 años solo puede exhibir a Laura Seara, persona próxima a Pachi Vázquez y Eduardo Madina, a quien solo le faltó el apoyo de Vigo para lanzarse a las carrera de las primarias en lugar de Méndez.

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