«Con la corrupción cometimos el error de no actuar con la contundencia necesaria»

Tellado sostiene que la alternativa al PP en Galicia «es un batiburrillo del PSOE, las mareas y el BNG, y a ver si cuela»


santiago / la voz

Con una intempestiva llamada telefónica, Feijoo convirtió al diputado Miguel Tellado (Ferrol, 1974) en su número dos en el PP. El sucesor de Rueda luce credenciales de látigo de la oposición y censura una corrupción por la que cree que el PP ya pagó el 20D.

-Se presenta como un peón de Feijoo en un puesto que en el PPdeG siempre se ha visto como del delfín del presidente.

-Muchos llevan años hablando de que Feijoo se va a Madrid. Pero el que intentó irse fue Besteiro. Y Yolanda Díaz lo consiguió. Feijoo está centrado en Galicia. Es el líder del presente y del futuro del PPdeG. No es el momento del debate de la sucesión, y esperemos que tarde mucho en llegar.

-Pues a usted lo situarán ahora en ese plano. Va con el cargo.

-Soy persona de equipos y me siento cómodo en esa tesitura. Los egos son malos. Mi aspiración política es la mayoría absoluta en las elecciones de octubre.

-Lo dicho: más peón que delfín.

-Sin lugar a dudas. Tengo una mentalidad muy gregaria. La política debe ser presidencialista. Tenemos un líder, un candidato, y todos formamos parte de un equipo que tiene en ese líder la punta de lanza del proyecto.

-Feijoo rescata con su elección la fórmula del secretario general sin cargo en la Xunta, después de que su predecesor compaginara el puesto con la vicepresidencia.

-Los partidos que gobiernan suelen dejar el partido y centrarse en el Gobierno. Solo Rueda es capaz de compaginar bien esas labores. Ahora entiendo que se trata de la especialización.

-¿Eso es lo que le pide Feijoo?

-Me plantea ser el secretario general a tiempo completo y reactivar un partido que debe estar con la maquinaria al cien por cien.

-Otro cambio respecto al esquema tradicional del PP es que la secretaría general siempre estuvo asociada a baronías, al poder territorial. El suyo es otro perfil.

-El debate de las baronías está muy superado en el PP. Son claves antiguas que se ajustan con dificultad para analizar la realidad actual. Había un partido muy territorializado. Hoy es un partido único con un líder indiscutido.

-Y con un número dos que se ajusta al perfil de político curtido en los medios que tanto se estila.

-Creo que Feijoo buscó en un perfil como el mío la capacidad de trabajar en equipo, la experiencia del trabajo en campañas anteriores. El símil de Iniesta va por ahí. Alguien que reparte juego y hace una labor transversal.

-Feijoo administró con su nombramiento el efecto sorpresa, aunque con el calendario de las autonómicas ha sido previsible.

-Feijoo es un político previsible. Si la decisión se tomase en clave partidista, el PP estaría en muy interesado en el adelanto, porque la oposición está en fuera de juego. Pero Feijoo demuestra que lo primero es Galicia, y que decide por el interés general.

-¿Hubiera preferido usted hacerlas coincidir con las generales?

-Si beneficiase a Galicia, se podría considerar, pero no hay motivo. Es la decisión correcta.

-Tenemos un panorama político mucho más fragmentado...

-Está por ver.

-Hombre, fragmentado está.

-Lo digo porque unos partidos han jugado al fin del bipartidismo y que lo mejor era una pluralidad. El 20D demostró que eso no forma gobiernos, y sin gobiernos no hay estabilidad y el país se para. Y en el ámbito local lleva a la parálisis. Se ve en A Coruña, Santiago y Ferrol. Si esta es la nueva política, quedémonos con la vieja. Yo soy nueva política, Beiras es vieja política.

-Con todos esos elementos en el tablero de las autonómicas, esa pluralidad de fuerzas complica las mayorías que usted pide.

-Los gallegos verán dos alternativas: que el PP revalide la mayoría y tengamos un Gobierno liderado por Feijoo o que a cuatro partidos les salga una carambola y tener a Beiras de presidente de la república bananera de Galicia, coaligado con el señor Méndez Romeu y asociado con Ana Pontón. Si un bipartito fue malo, un tripartito sería calamitoso. Y si dejamos el futuro a las mareas, a Galicia no le va a ir bien.

-Parece que priorizan como rival a las mareas que al PSOE.

-Es que el PSOE es víctima del PSOE. Es un partido cainita, que se desangra en guerras internas. Y en estos años se han dedicado a hacer seguidismo de Beiras, y se han convertido en una mala copia de las mareas. Ha claudicado a liderar la oposición, y vemos que aquí manda Beiras en función del circo de cada día.

-¿Les conviene un PSOE estable?

-Al PP y a Galicia. Lo mejor es un Gobierno del PP. Pero debe haber una oposición sensata, que critique lo que cree que va mal, y pueda llegar a acuerdos. Y vemos un PSOE que pelea por el voto más radicalizado de la izquierda.

-Tampoco las aguas de las mareas están ahora muy calmadas.

-Se retratan al hablar de partido instrumental. Es un batiburrillo de la izquierda radical en el que Beiras es el niño cabreado que se lleva la pelota. La alternativa al PP no es el PSOE, ni las mareas, ni el BNG, es un batiburrillo de todo y a ver si cuela.

-¿Y en ese batiburrillo del que habla no le interesa al PP que Ciudadanos llegue al Parlamento?

-No es lo que le interese al PP, sino a los gallegos. Cuando voten tendrán que ver si Ciudadanos representa algo distinto. En el espectro político de Galicia, no tienen espacio. Creen que el AVE a Galicia es un despilfarro.

-Obviamente, su tesis es que ese espacio político lo ocupa el PP.

-Porque el PP ocupa un espacio electoral, político e ideológico muy amplio. Y creo que hoy es un ejemplo de buena gestión. Los gallegos saben valorar eso como un elemento de estabilidad.

-¿Toca guardar la tijera?

-No se trata de tijeras. El problema es cuando haces lo que políticamente es mejor para ti y no lo que, desde la gestión y la responsabilidad, es mejor para el país.

-¿A la vista de las generales de diciembre, qué ha penalizado más al PP la gestión de la crisis o la gestión de la corrupción?

-La gestión de la crisis ha sido buena. Pero la corrupción nos ha pasado factura. El castigo ya lo sufrimos el 20D. Miembros de nuestro partido actuaron de forma impropia e intolerable, y cometimos el error de no actuar con la contundencia necesaria.

-¿Se está haciendo ahora?

-Se han tomado medidas. Pero con la corrupción hay que tener siempre la espada en alto. Hay comportamientos intolerables.

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