Las autovías de peaje encubierto superan el tráfico que llevó a la Xunta a pagar más

serafín lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Tráfico en las autovías de concesión

Los tres viales aumentan sus usuarios coincidiendo con la inyección extra de 7 millones

21 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La recuperación de la actividad económica ha propiciado un incremento del tráfico en la red viaria gallega que está permitiendo a las concesionarias de autopistas y autovías remontar el impacto de los años de recesión. En el caso de los cuatro viales en concesión adjudicados por la Xunta y que están en servicio, en el 2015 afianzaron el incremento de tráfico que ya habían registrado durante el año anterior. De este modo, remontan una crisis que llevó a la Administración autonómica a adaptar los contratos concesionales y elevar el canon que paga a las empresas, ante el riesgo de quiebra de las autovías de Barbanza (AG-11), O Salnés (AG-41) y Celanova (AG-31). La solución permitió a las tres concesionarias ingresar el año pasado 7 millones más de las arcas de la Xunta en peajes encubiertos. Por cada trayecto en esos tres viales, el Ejecutivo gallego ha presupuestado en sus cuentas de este año un canon que ronda los 2 euros.

Coincidiendo con esa inyección extra de recursos públicos, el tráfico empezó a repuntar. En el 2014, el de O Salnés incrementó su circulación en 350 vehículos diarios. El de Barbanza ganó 136. Y el de Celanova, 177. Al margen de las tres en las que la Xunta subió el peaje en la sombra, la autovía Santiago-Brión (AG-56), la única de las cuatro con una intensidad media de tráfico próxima a la prevista antes de su construcción, sumó 513 usuarios más al día en el 2014. Todas han conseguido mejorar estos números en el 2015. La AG-56 pasó de 17.460 a 18.306 vehículos de media diaria, su mejor resultado en cinco años. Y de la misma dinámica se beneficiaron también las empresas que gestionan las tres autovías auxiliadas por la Xunta. La de Barbanza elevó su tráfico de 12.168 usuarios al día a 12.809.

Por las cuatro autovías operativas que fueron adjudicadas por sistema concesional, que en el verano serán cinco con la apertura de la de la Costa da Morte, circularon diariamente el año pasado 1.889 vehículos más que en el 2014. Desde el 2013, esos cuatro viales han incorporado 3.237 usuarios más al día, cuando en los dos años anteriores los tres que estaban en servicio entonces (el de Celanova abrió en el 2013) habían perdido 5.858.