El padre del niño de Lalín denuncia a los progenitores que hicieron huelga

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

GALICIA

Cree que los padres que protestaron por el comportamiento de su hijo y pidieron su traslado a un centro especial pudieron incurrir en presuntos delitos de coacciones e incitación al odio

28 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El padre del niño del colegio Manuel Rivero de Lalín, donde algunos padres decidieron no enviar a sus hijos a clases dos días en protesta por el comportamiento del pequeño y pidiendo su traslado a un centro especial, presentó una denuncia en el juzgado. El progenitor demanda que se depuren responsabilidades. Acusa a los padres de un presunto delito de coacciones y considera que pudieron incurrir en un posible delito de incitación al odio.

La denuncia se dirige también contra un inspector de Educación a quien acusa supuestamente de desvelar datos relacionados con la educación, modalidad educativa o salud del menor en alguna reunión celebrada con padres. Va también contra la directora del centro lalinense. La acusa de que supuestamente no trató de impedir las dos jornadas de absentismo y «no tomó medida alguna al respecto» y considera que con ello «se alentó la perpetración de una evidente humillación infligida al menor en su hábitat y ante sus iguales», según se recoge en la denuncia.

El progenitor, que cuenta con el asesoramiento jurídico en el caso de la Fundación Gerard, entiende la actuación de «padres disidentes» como «una forma pública de manifestar su rechazo a la presencia en el aula del menor». Una conducta que cree «puede tener encaje en el artículo 510 del Código Penal, que tipifica los delitos de odio, por razón, entre otros motivos de discapacidad del sujeto pasivo» y los acusa de «promover el odio, hospitalidad y discriminación de forma pública».