El 70 % de los parques eólicos gallegos superan los doce años de antigüedad

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Funcionamiento de un aerogenerador

El sector asegura que los aerogeneradores se revisan a fondo cada seis meses

06 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La vida útil de un aerogenerador ronda los veinte años, una antigüedad a la que se acercan ya buena parte de los parques eólicos gallegos. La mayoría de las instalaciones de la comunidad, en torno al 70 %, son anteriores al 2004 y, por lo tanto, han rebasado ya los doce años. Muchos de ellos se instalaron, incluso, antes del año 2000. Todavía están en ese plazo de vida útil, pero rozan ya la obsolescencia y precisan una renovación.

Desde el sector lanzan un mensaje de tranquilidad y aseguran que los aerogeneradores son sometidos a profundas revisiones periódicas. Desde Gas Natural Fenosa indicaban ayer que todos los manuales de mantenimiento de aerogeneradores prevén «la necesidad de revisión de integridad física de las palas», una operación que se realiza cada seis meses. Cuando el aerogenerador está funcionando, explica esta empresa, se mide de manera continua la velocidad del viento, de manera que cuando se detectan velocidades más altas de las recomendadas para el funcionamiento adecuado del molino, este se para, igual que lo hace ante rachas o turbulencias. Es un sistema, insisten, seguro y que cuenta con respaldo humano desde los centros de control.

Sin embargo, desde la asociación Ventonoso, integrada por propietarios de terrenos de parques eólicos, denuncian que esos sistemas de control en ocasiones no funcionan adecuadamente, o son bloqueados por las propias empresas para evitar que las alertas interrumpan continuamente el funcionamiento de las instalaciones. El presidente de este colectivo, José Antonio Diéguez, asegura que, aunque casos como el de Corme no son habituales, pueden ser más frecuentes a medida que los molinos envejecen, de ahí que demanden más inspecciones.