Fomento se plantea ahora probar en la misma autovía prototipos contra la niebla de la A-8

Pablo González
Pablo González REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Puntos de experimentación antiniebla

Las pruebas piloto en la calzada se harán de forma excepcional y siempre que no interfieran en el tráfico

07 dic 2015 . Actualizado a las 15:26 h.

Fomento se planteaba hace unas semanas probar los prototipos antiniebla en varias zonas aledañas a la A-8 en el alto de O Fiouco, con el objetivo de que la experimentación de las ideas elegidas se realizaran en unas condiciones meteorológicas similares a las que se producen en los cuatro kilómetros más afectados por la niebla. Esta opción sigue en pie aunque, de forma excepcional, se podrá llevar a cabo la experimentación en la propia autovía siempre y cuando «no incida sobre el tráfico, la seguridad vial, la infraestructura y los usuarios», se asegura en la documentación de la última reunión que los técnicos del ministerio tuvieron con las veinte empresas que ya han presentado propuestas.

Esta es la principal novedad de los emplazamientos elegidos por los técnicos de Fomento para la experimentación de las ideas contra la densa niebla que se forma en esta zona, especialmente durante los meses de junio, julio y agosto. Las pruebas se realizarán en tres recorridos de 200 metros situados en dos escenarios cercanos a la autovía, aparte de las pruebas que puedan realizarse en la propia carretera. El primero de ellos es un trazado perpendicular a la A-8 correspondiente a una carretera que está fuera de servicio. El problema de este emplazamiento es que tiene una altitud inferior al trazado más problemático de la autovía (situado a 698 metros) y, por tanto, las condiciones meteorológicas son ligeramente distintas. En cualquier caso, sería adecuado para soluciones con señalización luminosa, donde la orientación de la carretera y la dirección del viento no son determinantes.

Altitud ligeramente superior

El otro emplazamiento fuera de la autovía del Cantábrico se sitúa en una carretera paralela a la A-8 con una altitud ligeramente superior a la transcantábrica (tan solo cinco metros) y con unas condiciones meteorológicas idénticas a la A-8. En esta zona pueden probarse aquellos prototipos en los que la orientación de la carretera y la dirección del viento (norte) son cruciales para demostrar su eficacia.