El cazador atacado en Laza por un jabalí herido murió desangrado

m. ascón, s. martínez OURENSE, VERÍN / LA VOZ

GALICIA

Al fallecido le dio tiempo de avisar por radio, pero no lograron salvarlo

19 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Antonio González Barrio, de 59 años, salió ayer por la mañana de caza con una peña de Laza y en los montes de ese municipio ourensano, concretamente en la zona de Soutelo Verde, encontró la muerte. La embestida de un jabalí le produjo graves heridas en una pierna y murió desangrado antes de que pudiese ser trasladado a un hospital. Cuando ocurrió todo, el hombre estaba separado del resto de miembros de la batida. Se encontró con un animal que había sido herido por otro cazador. Al parecer, los perros tenían amarrado al jabalí y el fallecido dejó su rifle para rematarlo con un puñal, pero el ejemplar derribado consiguió liberarse y lo embistió sin que él pudiese hacer nada. Pese a todo, logró avisar por radio a través de la emisora que utilizan habitualmente en ese grupo de cazadores para comunicarse entre sí. Ellos inmediatamente alertaron a su vez a los servicios de emergencias.

Al lugar, situado a unos tres kilómetros de la capitalidad municipal de Laza, pero de muy difícil acceso, se desplazaron dos ambulancias, una de ellas todoterreno. Habían recibido la llamada a las 11.54 horas y a las 12.10 horas ya estaban allí, pero el hombre ya estaba inconsciente y sin pulso. Tenía un grave desgarro en el muslo de su pierna derecha y se estaba desangrando.

Trataron de reanimarlo sin éxito y a la zona llegó incluso a desplazarse un helicóptero con la intención de trasladarlo a un hospital, pero nada sirvió para mantener con vida a Antonio González Barrio y su muerte fue certificada allí mismo después de más de treinta minutos practicándole el protocolo de reanimación. Tras asumir su fallecimiento y realizar los trámites necesarios, su cadáver fue llevado al Complexo Hospitalario Universitario de Ourense para que se le practicase la autopsia, aunque todo apunta a que el ataque le seccionó la arteria femoral y fue imposible cortar la hemorragia para evitar que se desangrase.