Costas legaliza chiringuitos de playa mientras bloquea decenas de aldeas

Serafín Lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La rebaja de 20 metros de la línea de costa

La reforma legal impulsada para dar seguridad jurídica a los dueños de miles de viviendas en 800 aldeas del litoral gallego solo llega por ahora a 14 núcleos

01 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia vuelve a tropezar con la Ley de Costas, que sigue sin dar una solución efectiva a los asentamientos tradicionales que desde hace décadas pueblan el litoral gallego. La reforma que iba a favorecer una regularización rápida de cientos de núcleos se ha convertido en la práctica en un embudo que, a la vista del resultado de su aplicación, tampoco resolverá el problema de Galicia. Solo 6 de los 34 concellos que tramitaron sus solicitudes dentro del plazo de dos años que fijó la norma han obtenido respuesta favorable. A falta de que Medio Ambiente se pronuncie sobre los expedientes de otros 11 municipios, y las alegaciones que formularon 8 más, apenas 14 aldeas de las 176 diseminadas en esos 34 ayuntamientos se han beneficiado por ahora de una reforma más ágil en salvar de la piqueta chiringuitos de playa y favorecer su ampliación que en dar seguridad jurídica a los dueños de viviendas anteriores a la ley (1988).

Aunque el primer balance parcial del desarrollo de la reforma en Galicia también pone de manifiesto cierta desidia en los municipios que podían acogerse a esa vía para regularizar sus núcleos rurales junto al mar. De los 75 que cuentan con asentamientos de población dentro de la zona de servidumbre, solo 45 han solicitado al ministerio la reducción de esa franja de protección de 100 metros desde la ribera del mar a 20. Y muchos esperaron al último momento (mayo pasado) para reclamar un ajuste que supone el reconocimiento legal de que el suelo de núcleo rural es el ámbito natural de la costa gallega. Los seis municipios que ya han recibido respuesta positiva de Costas, entre esos 34 con expedientes resueltos, son Muros, Baiona, Nigrán, Gondomar, O Rosal y Marín, pionero en la lucha por legalizar sus núcleos y que obtuvo luz verde para los de Aguete sur, Loira, Teoira y Casás.

Falta de medios técnicos

Esos 34 concellos tramitaron solicitudes para legalizar 176 aldeas, pero 69 fueron excluidas por no cumplir la doble exigencia en cuanto a su grado de consolidación y dotación de accesos y servicios antes de 1988. En una reciente intervención parlamentaria, la secretaria xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas, explicó que, en 22 de esos 69 casos, los propios ayuntamientos renunciaron, al asumir que no concurrían las circunstancias para aplicar el régimen transitorio. Y en 35 ámbitos, los municipios no aportaron la justificación documental requerida. La Consellería de Medio Ambiente reconoce que muchos concellos carecen de los medios necesarios, por lo que ha ofrecido ahora asesoramiento técnico a los alcaldes.