Elisa, Socorro y Sonia, aún sin respuesta

Jorge Casanova
jorge casanova REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Santi M. Amil

Las familias de las dos gallegas asesinadas y los allegados de la desaparecida exigen la misma dotación de medios para resolver esos crímenes que los exhibidos en el caso Denise

16 sep 2015 . Actualizado a las 19:35 h.

El primero de septiembre del 2013 Elisa Abruñedo, una vecina del lugar de Lavandeira en el concello de Cabanas, de 46 años, casada y con dos hijos, salió de su casa para dar uno de los largos paseos que solía completar las tardes de buen tiempo. Varias horas después, cuando solo le quedaban 400 metros para llegar a casa, alguien la asaltó, la violó y la acuchilló hasta matarla, abandonando su cuerpo muy cerca de la carretera. Más de dos años después, muy poco se sabe sobre la circunstancias de un crimen que permanece bajo secreto de sumario y no hay ninguna pista sobre el responsable. La investigación se ha dado tan mal que la Guardia Civil no quiere ni comentar el asunto.

Socorro Pérez tenía 43 años el 2 de mayo cuando salió a correr por la ribera del Miño en Ourense. No regresó a casa. Alguien la mató aplastándole la cabeza, probablemente con una piedra. Esto se supo 34 días después, tras largas e infructuosas búsquedas, cuando unos cazadores amigos de la familia encontraron sus restos cerca del seminario. Se guiaron por unos cuervos que acechaban los restos de Socorro, poco más que unos huesos ya. No se sabe si hubo agresión sexual, porque apenas pudo recuperarse tejido para su análisis. Lo que hasta el momento haya podido averiguar la policía de Ourense se desconoce. La investigación se lleva con hermetismo y el sumario es secreto.

«Es un caso muy difícil y el tiempo que el cadáver pasó desaparecido lo ha complicado mucho más», declaraba esta semana un portavoz de la policía, que no quiso aventurar ningún plazo con respecto a la investigación: «Son procesos muy lentos. Entendemos que para la familia el tiempo se hace eterno, pero policialmente, lo peor son las prisas».