La Xunta duplica la altura de construcción en los suelos con más nivel de protección

La ley que facilitará edificar en el medio rural será aprobada dentro de seis meses. Todos los concellos deberán tener sus planes urbanísticos antes del 2020

El cambio en la «ley del suelo» El cambio en la «ley del suelo»

santiago / la voz

Siempre bajo autorización caso a caso de los organismos competentes, la altura máxima de edificación en los suelos rústicos de mayor protección urbanística de Galicia quedará fijada en siete metros, el doble que actualmente. Esta es una de las novedades que, en comparación con el borrador de octubre pasado, incluye el proyecto de la nueva Lei do Solo. El Gobierno autónomo bendijo ayer el citado texto, ahora lo supervisará el Consello Económico e Social (CES) y a partir de septiembre entrará en el Parlamento con el objetivo de que sea definitivamente aprobado entre finales de este año y principios del siguiente. La norma, una promesa formulada por Alberto Núñez Feijoo en el 2009, vendrá a sustituir a la vigente en este campo, la cual data del 2002 y ha sido ya modificada en diez ocasiones, a pesar de lo cual la incumplen total o parcialmente 231 de los 314 concellos. Nace, según el jefe del Ejecutivo, «con vocación de permanencia». De ahí que ocho de cada diez alegaciones planteadas contra su redacción original por diversos colectivos hayan sido aceptadas.

Medio Rural

Flexibilización. Conciliando el frente de la debida protección de la naturaleza con el ánimo de frenar la crisis demográfica del rural y de fomentar allí la actividad económica, la futura Lei do Solo flexibilizará las reglas de construcción en ese ámbito, que ocupa el 93 % del territorio de la comunidad. Siempre que no superen los siete metros de altura, se hagan en parcelas de al menos 2.000 metros cuadrados, ocupen menos de un 20 % de la finca y se integren en el entorno, se podrán levantar cementerios, depuradoras, colegios, universidades, centros sanitarios, complejos turísticos y nuevas viviendas vinculadas a explotaciones agropecuarias. Para las rehabilitaciones de residencias anteriores a 1975, se permitirá incrementar el volumen construido hasta un 50 %, frente al 10 % actual. Además, en adelante, los lindes de los núcleos tradicionales los marcarán elementos físicos (ríos, carreteras...), no el perímetro de 50 metros respecto a las residencias existentes. Otro aspecto novedoso afecta a la adaptación del suelo rústico de protección de costas o de protección paisajística a los criterios del Plan del Litoral. De este modo, la franja en la que no se podía edificar, que hasta ahora era de 200 metros desde la línea costa, será mayor o menor en función de la zona y de lo que dicte para ella esa ordenación del ámbito litoral.

Feísmo

Guerra abierta. Para preservar el paisaje y combatir el feísmo, la ley prevé duras sanciones para quienes empiecen una casa y dejen las fachadas, las cubiertas o las medianeras a medio hacer. El documento incluye órdenes de realización de obras y, en caso de desatención, ejecuciones subsidiarias o forzosas con multas acumulativas de entre 1.000 y 25.000 euros. No obstante, habrá descuentos de hasta el 90 % si la fachada se ejecuta en período voluntario y de hasta el 50 % si la sanción se abona con prontitud. En paralelo, se creará un registro de solares ruinosos donde serán inscritos, para su venta obligada y posterior rehabilitación o acabado, aquellos inmuebles que se hallen en muy mal estado.

Ordenación

Todos con plan. Frente a la situación actual, en la que solo un 26,4 % de los ayuntamientos tienen planes urbanísticos adaptados a la ley vigente, con la nueva norma la Xunta persigue que ningún municipio llegue al 2020 sin un documento de ordenación adecuado. Así, para los de menos de 5.000 habitantes, la propia Administración autonómica elaborará planes básicos sobre los cuales los concellos solo tendrán que emitir informes «determinantes». Para los de 5.000 a 50.000 vecinos, los tiempos de tramitación quedarán reducidos en un 70 % y los informes sectoriales autonómicos ahora necesarios para sacar adelante los PXOM quedarán reducidos a un único que deberá estar listo en tres meses. También con el ánimo de agilizar la burocracia, las ciudades no requerirán de autorización definitiva de la Consellería de Medio Ambiente para aprobar sus planeamientos.

Competencias

Más para concellos. De los 18 usos previstos en suelo rural, hoy solamente 6 pueden despacharse con una autorización municipal, pues el resto requieren plácet autonómico. Con la nueva Lei do Solo, en cambio, los concellos podrán dar luz verde a 14 de ellos: entre otros, gasolineras, infraestructuras, acuicultura, instalaciones deportivas, actividades de ocio, depósitos de materiales y construcciones agrícolas, ganaderas y forestales. La Xunta continuará reservándose la última palabra sobre complejos turísticos, equipamientos, viviendas vinculadas a explotaciones y construcciones para transformación del sector primario.

Otros aspectos

Simplificación. Al objeto de clarificar la estructura de la ley, la nueva contará con 73 artículos menos que la actual: 164. Su contenido ha sido consensuado en 30 encuentros sectoriales y con 75 agentes implicados, como la Fegamp y los colegios profesionales relacionados con la materia.

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