Los sillones atascan el pacto de PSOE y BNG en las diputaciones

Los partidos mantienen la tradición de premiar a alcaldes y dirigentes veteranos en el reparto de los escaños provinciales


santiago / la voz

Unos y otros coinciden en que lo determinante era pactar el marco programático, la forma y los propósitos con los que PSOE y BNG quieren gobernar las diputaciones de A Coruña y Pontevedra en los próximos cuatro años. Pero, al final, lo más complicado va a ser cerrar el acuerdo sobre el poder, sobre quién ocupará los sillones el próximo lunes. El Bloque se mantiene en sus trece de presidir la de A Coruña. Aunque el 24 de mayo obtuvo tres escaños menos en las urnas que el PSOE (5 frente a 8), los nacionalistas se resisten a bajar los brazos en el ente coruñés. Xavier Vence abrió ayer una nueva vía, al emplazar a Marea Atlántica (3 escaños), Compostela Aberta (1) y Alternativa dos Vecinos de Oleiros (1) a que se pronuncien sobre si prefieren al BNG o al PSOE al frente de la diputación.

En el Bloque aseguran que por esa ambición, que probablemente mantengan hasta el pleno del día 13, no pondrán en peligro el pacto para arrebatar al PP el mando en el organismo coruñés. En el PSOE, que apuesta por Valentín González Formoso para la presidencia, reconocen que los representantes del Bloque en la comisión negociadora plantearon su interés en presidir la diputación, pero sostienen que ese debate no va a ninguna parte. La cuota de sorpresas, en este sentido, habría quedado cubierta con el rocambolesco desenlace de la votación en la que el alcalde socialista de Becerreá, Manuel Martínez, dejó en manos del PP la presidencia de la Diputación de Lugo, que PSOE y BNG cogobernaron sin grandes debates durante 8 años.

En juego, el poder

Con todo, Vence pone la pelota en el tejado de las otras fuerzas que ocuparán cinco asientos en el pleno del ente coruñés, y con las que no se negoció el acuerdo programático. Argumenta que «deben formar parte da negociación do organigrama e compartir con eles o programa de goberno». Lo que está en juego es el poder y los cálculos del BNG son claros. Si esas fuerzas se posicionan de su lado, podría contar con hasta 10 votos, frente a los 8 del PSOE. «Vai ser importante a posición que manifesten. Debemos ter unha presidencia da Deputación que sexa representativa desa pluralidade», recalcó Vence, dispuesto a dinamitar los entes, pero desde dentro. Aunque el PSOE se ha comprometido a iniciar las primeras transferencias de los entes a la Xunta en tres meses, el PP expresa dudas de la viabilidad de esos traspasos.

En Pontevedra hay menos debate. En el BNG asumen que la presidencia del organismo provincial será para la candidata socialista, y mano derecha de Caballero en Vigo, Carmela Silva.

Tanto el BNG como el PSOE y el PP aplicarán la premisa por la que tradicionalmente premian en el reparto de los sillones provinciales a alcaldes y dirigentes veteranos de los partidos. Los del PP para la de Pontevedra por Vigo serán Elena Muñoz (exconselleira y candidata en la ciudad olívica), José Manuel Figueroa (portavoz popular en ese concello en el anterior mandato) y Jesús Vázquez Almuíña (alcalde de Baiona, que a mitad de mandato dejará el escaño al de Redondela, Javier Bas).

Las diputaciones se han convertido así en cámaras de acogida de políticos a los que se agradecen los servicios prestados, pero que tienen un elevado coste para las arcas públicas. De los 108 diputados provinciales, los que tienen dedicación exclusiva ingresan entre 50.400 y 72.235 euros al año. Y los que no ejercen a tiempo completo cobran hasta 1.700 euros al mes en concepto de dietas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Los sillones atascan el pacto de PSOE y BNG en las diputaciones