Besteiro, atacado por todos los frentes

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

GALICIA

Pilar Canicoba

Dirigentes del PSdeG y del PPdeG consideraban complicada su continuidad en el liderazgo de los socialistas gallegos antes incluso de que la jueza De Lara le imputara en el caso Garañón

06 jul 2015 . Actualizado a las 16:11 h.

Si alguien hubiera escrito una película de terror en la que la víctima fuera José Ramón Gómez Besteiro, el guion no habría podido contener más golpes en su contra de los que ha sufrido en los últimos días. El líder del PSdeG pensó hace un mes que el debilitamiento del PP en las municipales consolidaba su liderazgo. Y ahora, sus errores en la compleja partida de la Diputación de Lugo y su imputación en el caso Garañón amenazan su carrera política.

Pero antes de que la jueza De Lara decidiera imputarlo, las cosas se habían puesto muy difíciles para él. Y tanto desde el PPdeG como desde el PSdeG se cuestionaba su continuidad. Señalados dirigentes del PP de Lugo niegan a La Voz cualquier intervención en los reveses sufridos por Besteiro. Pero tampoco ocultan que no estaban dispuestos a dejar pasar la oportunidad que les brindaba el inesperado acceso a la Diputación de Lugo. Y que se iban a investigar a fondo determinados expedientes sobre los que albergaban dudas hace tiempo. De hecho, antes de que se conociera su imputación en el caso Garañón, uno de los máximos dirigentes populares transmitió a este cronista su extrañeza por el hecho de que el líder del PSdeG no hubiera sido investigado en el caso que ha llevado a la imputación del alcalde de Becerreá, el socialista Manuel Martínez, ya que se trataba de una obra aprobada por la Diputación. En el PP eran conscientes de lo que podía suceder. Y, por consejo de su mentor, José Manuel Barreiro, que aparece como gran triunfador de esta rocambolesca historia, Elena Candía acudió a la Diputación el 24 de junio con dos discursos distintos preparados.

Pero los problemas de Besteiro no están solo en el PPdeG, sino también en su propia casa. Un destacado dirigente socialista le aseguró a La Voz antes de la imputación que su situación era muy complicada. Y, curiosamente, su análisis era el mismo que el del PPdeG. Que Besteiro se metió solo en este agujero al entrar en pánico y retirar la confianza a Juan Carlos Santín como sustituto de Orozco. Tampoco entendía las prisas de Besteiro por pactar antes que nada su designación como senador, en lugar de cerrar antes otras vacantes en puestos institucionales.