Y después de Bolonia, ¿qué?

Alumnos de las universidades gallegas terminan la carrera mientras ven cómo sus grados se extinguen pocos años después de haberse creadoreestructuración


REDACCIÓN / LA VOZ

Junio es el mes de los estudiantes. De las decisiones, de los cambios, de la esperanza y también de la incertidumbre. En el 2011, María Martínez, Francisco Álvarez-Sala y Miguel Pérez-Lafuente, en plena implantación del plan Bolonia, tomaron la determinación de apostar por un título universitario nuevo, se enfrentaron a los cambios que supone aterrizar en la etapa adulta y asumieron la incertidumbre que acompaña a la valentía de coger un camino aún sin allanar. Exprimiendo sus últimos días de biblioteca los tres se preguntan ¿y ahora qué?

María, de 24 años y vecina de la localidad de Lourenzá está a punto de terminar Industrias Alimentarias en Lugo. Un grado que, cuando lo comenzó hace cuatro años, era la segunda promoción, «y será también la última», lamenta María, que terminará la carrera junto a solo tres de sus compañeros: «Empezamos 9 hace cuatro años, pero el resto se cambiaron de carrera o la dejaron».

Miguel estudia Arquitectura Naval en Ferrol y se encuentra en la misma situación que María dado que su grado se extinguirá el próximo curso. Según este estudiante la adaptación a grado no se realizó correctamente: «da la impresión de que fue todo un remiendo. De un mismo título hacen dos grados y cuatro años más tarde tienen que volver a adaptarlos porque la universidad está perdiendo dinero».

El desconocimiento

Estos estudiantes son el ejemplo de las luces y sombras del plan Bolonia. Ambos coinciden en que ellos tienen una formación muy concreta que debería abrirles las puertas a sectores específicos para los que han estudiado. Miguel afirma que en su caso sí es posible conseguir trabajo en Galicia con su formación superior. «Tengo compañeros que están realizando prácticas en Navantia y en nuestra comunidad, hay bastante oferta referente a este sector».

Sin embargo, la lucense se queja de la desinformación que acusa a su carrera: «Las empresas desconocen los nuevos grados implantados con Bolonia porque son muy recientes y constantemente se están fusionando unos grados con otros, por lo que al final recurren a estudios tradicionales como Agrónomos».

Francisco Álvarez-Sala, terminará el presente curso Arquitectura después de haber formado parte del plan antiguo y del actual: «me pasé a Bolonia un año después de haber comenzado la licenciatura. Nos dieron a entender que la formación sería más completa e individualizada. Pero creo que las empresas siguen prefiriendo a licenciados».

Este asturiano estudiante de la UDC piensa que se debe a que «todo es demasiado inestable». Además añade, «mis compañeros de Arquitectura Técnica han tenido que adaptarsea ser ingenieros de la edificación y antes aparejadores. Las consecuencia es que mucha gente no tiene claro el papel que desempeña un arquitecto técnico recién graduado».

¿Qué va a pasar ahora con estos recién tituados? La estudiante de Industrias Alimentarias lo tiene claro: «Nosotros estamos muy preparados para el área de los alimentos y en Galicia nuestros servicios son de gran utilidad en el sector de los lácteos. Ahora que mi carrera desaparece, se pierde especialización de cara al futuro».

Existe un simil entre el rebumbio que ha supuesto el plan Bolonia para muchos estudiantes con las perspectivas laborales de los entrevistados, un reflejo de la situación en la que se encuentran centenares de gallegos. Defienden su formación y reniegan del cambalache burocrático que sufren sus estudios desde hace cuatro años, pero igual que ocurre con sus títulos universitarios no saben donde van a estar mañana.

Miguel sueña con verse en diez años como líder de un astillero y María cree que le queda mucho camino por recorrer antes de dedicarse al mundo de los alimentos. Los dos continuarán con su formación académica, porque, además «así lo exige Bolonia», comenta el ferrolano. Francisco afirma que, al menos, este plan, garantiza la movilidad: «con la creación del Marco Español de Cualificación para la Educación Superior nuestro título es equivalente al de todos los países de la Unión Europea».

¿Qué pasará dentro de unos años cuando una empresa reciba currículums de jóvenes con la misma formación pero diferentes títulos?, ¿preferirán las compañías la diversidad de los títulos fusionados o la concreción de estudios como Ingeniería Naval e Industrias Alimentarias? Estas preguntas planean sobre la mayoría de alumnos días antes de terminar la carrera.

Pero no solo de interludios vive la generación del 4 + 1. Sus decisiones se han convertido en juicios, los cambios en su pan de cada día, la esperanza en el sentimiento que no se altera y la incertidumbre en confianza en uno mismo. El plan Bolonia les ha dado quebraderos de cabeza, pero también mucho más que los títulos universitarios que están a punto de conseguir. Les ha formado una opinión crítica que no tiene precio -ni tasa-.

Los cambios afectan a las carreras de letras, pero también a las de ciencias

La remodelación del sistema universitario gallego toca de pleno a los grados con menos demanda. Titulaciones que se crearon con el plan Bolonia desaparecen o se fusionan con otras carreras como parte del plan que la Consellería propuso en el 2013 para reconducir la educación superior en la comunidad.

Industrias Alimentarias, que hasta ahora podía cursarse en el campus que la USC tiene en Lugo, desaparece para dar lugar a un grado denominado Ingeniería Técnica Agrícola. Asimismo, dejará de existir el grado de Arquitectura Naval que se imparte en Ferrol. Desde el curso 2015-2016 se fusionará con Enxeñería de Propulsión e Servizos de Buque, denominándose Enxeñería Naval e Oceánica.

A titulaciones de la rama de Ciencias Sociales como el grado en Consultoría e Xestión de la Información de la UVigo también les pasará factura la escasez de alumnado, ya que este ha sido el último curso en el que existía la posibilidad de matricularse.

Futuro incierto en el caso de los alumnos que deseen matricularse en la USC en Humanidades o Información e Documentación: en este momento de prematrícula universitaria, estas titulaciones se encuentran en periodo de verificación.

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